martes, junio 28, 2011

Astonishing X-men

Situación: Grant Morrison guioniza una de las etapas más impactantes de la franquicia mutante. Los X-men no eran tan rompedores desde hacía décadas. El guionista escocés había hecho más que modernizar la serie, la había convertido en oro puro intensificado. Pero Morrison, como todas las cosas buenas, no iba a durar para siempre. Y Marvel tenía que mantener el éxito mutante como fuera. Ahí apareció Joss. Pero no como un sustituto, ya que él tenía planeado comenzar otra serie distinta a New X-men, aunque esta continuara con la historia dejada atrás por Morrison. Así que comienza a arrancar motores: elige personajes, dibujante y un nombre. Astonishing X-men. Recuerdo estar tan emocionado cuando me enteré que empecé a pensar que la vida tiene sentido.


Probablemente Whedon sea el escritor actual más conveniente para el universo mutante, y no sólo por haber demostrado que maneja perfectamente la esencia de los X-men, sino porque también es fácil percibir en sus obras ciertas concordancias con la obra mutante. Es más, Whedon ha confesado varias veces que se inspiró en el personaje de Kitty Pryde para crear a Buffy. Y ahora se inspira en Buffy para escribir a Kitty. De hecho, no duda en meter guiños a su magnum opus tales como que Coloso recibe a Kitty cuando vuelve de la muerte de la misma manera que Angel lo hizo con Buffy en su 3ª temporada -guiño del que pocos nos hemos dado cuenta, al parecer.

Pero que Whedon haya demostrado que se conoce la historia pasada de la franquicia al dedillo no sólo le hace un guionista ideal para esta serie. Él medita mucho las tramas, manipula cada paso de la historia tan limpiamente que sus guiones bien sirven de modelo a seguir, sin dejar de sorprender y acentuar un ambiente muy correcto. Las aventuras que hace vivir a los X-men son tan buenas que parece mentira que a nadie se les haya ocurrido antes en tantos años de publicaciones mutantes. Y son historias que, para variar, pretenden enseñarnos algo.

Por otra parte, los diálogos, las acciones... incluso las miradas reflejan que Whedon conoce a los personajes como si se trataran de hijos suyos que no planean emanciparse. Él sabía adónde quería llevarlos. Les hace tomar decisiones y afrontar las consecuencias, les hace pelear y no sólo físicamente, los pone de cara a las partes más dolorosas y lóbregas de ellos mismos incluso en mitad de una batalla. Y se hacen más fuertes, y salvan al mundo. Personalmente, los hace inspiradores. Y opino que eso es lo máximo a lo que puede llegar un personaje.


Poniéndome algo quisquilloso, he descubierto que hay varios aspectos similares en todas las obras de Joss Whedon que parecen dar la sensación de estar contando lo mismo pero de forma distinta, con personajes distintos y en épocas distintas. ¿Pero es siempre lo distinto otra forma de ser lo mismo? ¿Será verdad que ya no quedan demasiados caminos creativos que explorar? Afortunadamente, Whedon parece darse cuenta de este hecho y no busca experimentar con la diferencia vestida de originalidad, sino que se limita a sacarle el mayor partido y divertirse lo máximo con las posibilidades. Pero que no se me malinterprete, no califico este cómic de banal, sólo aclaro que Whedon no busca la redefinición basada en el cambio, como hizo Morrison y los guionistas que le precedieron, ya que él no la necesita. Y aun así, crea capítulos novedosos e inolvidables.


Otra cosa de la que me he dado cuenta es de que en realidad, aparte de los problemas externos que les amenazan, el villano está entre ellos. Me explico:

En el primer arco, "The Gift", la cura mutante es opcional. Sólo tú puedes decidir dejarte llevar por el mundo y tomarla, o aceptarte a ti mismo y seguir siendo diferente al resto. La lucha es interior, y personal.
En "Dangerous", el segundo arco, no se trata de otra persona que de el Profesor Xavier quien
provoca el problema de Peligro. La tecnología Shi'ar con la que estaba construida en parte la Sala de Peligro de la mansión estaba tomando consciencia. Y Charles decidió ignorar este caso de I.A. por su propia conveniencia.
Más tarde, en "Torn", es el sentimiento de culpa de Emma el que provoca que Cassandra Nova actúe a través de ella, provocando a su vez que todos sus compañeros se enfrenten a sus mayores miedos y a sus "cuartos de las cucarachas".
Y en el último arco, "Unstoppable", se declara a Coloso como el destructor del planeta alienígena Breakworld según la profecía.

Inquieta pensar que seamos la causa de nuestros problemas.

Cambiando de campo, el elegante dibujo de John Cassaday aumenta la estética casi cinematográfica de la historia. Ciertamente, su adecuado estilo ayuda en la sensación de estar leyendo lo que sería una superproducción del cómic.

Pero no sólo hay que premiar el impresionante trabajo del dibujante, sino que el uso del color por parte de Laura Martin también es excelente. Me estoy centrando en el trabajo de Whedon, pero en verdad sería injusto no aclarar que la parte artística es muy relevante en la calidad de esta serie.


Para finalizar, espero que no se haya notado demasiado mi vena de fan acérrimo de la serie con todos los elogios merecidos que he escrito, pero aseguro que no he exagerado con ninguno. Incluso Mark Millar declaró su admiración a Astonishing X-men a través de su célebre cómic Kick-Ass, poniendo en boca de su protagonista: "Man, I still can't believe how good Whedon's X-men is. This stuff makes Buffy look like a shit... And I say that as the world's numero uno Buffy maniac.". Bien podría resumirse todo lo que he dicho con esta última línea.



Artículo escrito por Mariano Pardo

miércoles, marzo 30, 2011

Merchandising de Buffy the Vampire Slayer: más allá de lo oficial


En la red podemos encontrar todo tipo de merchandising oficial de Buffy the Vampire Slayer, pero también hay un número incontable de artistas que crean su propio merchandising basado en la serie estrella de Whedon, desde una figura de acción a escenas completas que incluyen, además de los personajes, dioramas con el más mínimo detalle.

El material más común para la fabricación de estas figuras es el epoxi, una resina que en su forma más maleable es perfecta para su manipulación, facilitando el esculpido de pequeñas piezas y permitiendo un acabado profesional que nada tiene que envidiar a las oficiales. Aunque en España es difícil de encontrar, lo más habitual es recurrir a Internet. Las marcas más utilizadas son:

⁃ Milliput (http://www.milliput.com/home.htm)
⁃ A+B (http://www.aplusbputty.com/ )
⁃ Ceys (http://www.mundoceys.com/ )
⁃ Tamiya (http://www.tamiya.com/ )
⁃ Verlinden (http://www.verlindenonline.com/store/ )

El uso de una u otra depende de los gustos de quien moldea y el uso que le queramos dar, facilidades para su compra y el precio final, ya que si realizamos la compra vía Internet tendremos que sumar los gastos de envío al precio de la masilla.
Una vez moldeada la figura nos quedará lijar y pintar, para ello se usan pinturas acrílicas que podemos encontrar en cualquier tienda de modelado o gran superficie. Unas muy usadas son las de la marca Games Worshop (http://www.games-workshop.com/ ).

Si queremos una de estas figuras tenemos dos opciones, o nos la hacemos nosotros mismos, o recurrir a sitios como eBay, etsy, etc. donde podemos encontrar a veces figuras, también tenemos la opción de contactar directamente con el artesano.

Sasha Powell (http://msbig.sashapowell.co.uk/ ) tiene una colección de más de 1000 figuras realizadas con epoxi entre las que destacan sus modelados de Buffy the Vampire Slayer, escenarios incluidos. En su web se puede ver todo su trabajo ordenado por capítulos.

"Innocence" (2.14)


"Something Blue" (4.09)


"Go Fish" (2.20)


"The Long-Way Home" (Season 8, Volume 1)



En http://www.everyoneweb.fr/ también podemos encontrar decenas de figuras de un whedon-fan francés, no son tan numerosas como en el primer caso pero aun así también merece la pena darse una vuelta por su web y ver las cosas que hace, incluso comprar alguna de sus figuras.

"School Hard" (2.03)


"This Year's Girl" (4.15)



En el foro btvsfigs (http://btvsfigs.proboards.com ), podemos encontrar cientos de figuras del mundo Whedon. Las que más me han llamado la atención por su originalidad, simpatía y sencillez han sido las realizadas por VampSpike, un usuario del foro que podemos encontrar en su twitter.



Y por último, Willow Swartok, a quien podemos encontrar en su tumblr (http://www.willowswarlok.co.uk/ ) en el cual podemos ver su colección.

"No Future for You" (Season 8, Volume 2): Buffy & Faith Water Fight


"Gift Given Buffy" ("The Gift", 5.22)


"Graduation Day" (3.22)















En conclusión, con un poco de empeño y buena mano podemos realizar nuestro propio merchandising, customizado por nosotros mismos. Si navegamos un poco por Internet encontraremos numerosos sitios (blogs, foros, webs, etc) con tutoriales, tanto para principiantes como para los no tan novatos con los que dar rienda suelta a nuestra imaginación y expresarnos a través del arte del modelado.

jueves, marzo 24, 2011

Retratos Whedon: Willow Rosenberg

La revancha de las brujas


Between me and my evil self, I have double guilt coupons. I see now where the path of vice leads. She messed up everything she touched. I don't ever wanna be like that ("Doppelgangland", 3.16).


Cuando allá por 1997 Joss Whedon presentó Buffy, cazavampiros consiguió atraer, de manera magistral, a un público joven que hasta entonces se encontraba disperso entre dos productos audiovisuales claramente diferenciados: la ficción adolescente y la de superhéroes. Buffy, cazavampiros, en sus inicios, no era más que la experiencia de un 'superhéroe' inmerso en los intereses, problemas y experiencias de una existencia adolescente. El héroe se humanizaba, de este modo, a un nivel nunca antes visto con anterioridad; Whedon demostró que Superman, Spider-man y el resto de superhéroes ya televisivos – y también todos aquellos que todavía no habían dado el salto de las páginas de un cómic a la pantalla – podían presentarse de manera más cercana a través de una caracterización del héroe durante esa caótica etapa de grandes cambios trascendentales para el desarrollo de toda vida adulta -tal y como se hizo patente años después con Superman en Smallville. Pero Joss Whedon fue aún más allá. En Buffy el protragonista con poderes sobrenaturales no sólo es un adolescente sino que por primera vez, este es una chica. Y digo por primera vez porque Buffy –a diferencia del resto de heroínas que ya existían con anterioridad– con su diminuto y frágil cuerpecito, su delicado y femenino rostro, su dulce y chillona voz y su oxigenada y larga cabellera, es la antítesis de lo que tradicionalmente se había entendido por apariencia física de una heroína; Buffy parece más la rubia guapa y tonta que únicamente se limita a chillar exultante en su actitud de damisela en apuros -personaje que Sarah Michelle Gellar ha interpretado en películas como Sé lo que hicisteis el último verano-, que la valiente y autónoma heroína de la historia.

El mayor fallo de Buffy fue la manera en la que la ubicaron en esa vida adolescente. Y es que Whedon, en un primer momento, cayó en los errores que la mayor parte de los productos dirigidos a este tipo de público tenían: los estereotipos. Los compañeros de andanzas de Buffy fueron creados, de alguna u otra forma, para servir de sustento a la protagonista pero en esos cimientos se los definió, en mayor o menor medida, como una imagen estereotipada de lo que se considera que existe en todo instituto, la dicotomía 'popular–no popular': Cordelia –la enemiga por méritos propios de todo el que no se encuentra bajo su aceptación y el perfil del triunfo social–, guapa, exuberante y de inteligencia cuestionable, que ocasiona situaciones cómicas por su imagen de animadora superficial y popular y muestra diariamente a Buffy aquello que jamás podrá volver a ser; Y sus dos nuevos –y únicos– amigos, los típicos nerds con pasado común, solitario y perfil de fracasados -pero con el que el espectador tiene que mostrar simpatía. Él, Xander, el poco agraciado, patoso e inoportuno chico enamorado, en silencio -cómo no-, de su nueva mejor amiga y permitiéndole así a esta saciar su necesidad de reconocimiento. Y, por último, ella, Willow, la más estereotipada de todos los que anduvieron por los pasillos del Instituto de Sunnydale.

Uno de los mayores aciertos del casting fue, sin lugar a dudas, la elección de Alyson Hannigan para el papel de Willow. Alyson posee una anatomía y manera de proceder que, unidas a esa cara de 'lerda' simpática, provoca los instintos más miserables –y, lamentablemente, sociales– en la masa estudiantil: rechazo, carcajadas, abucheos, desplantes, malos modos y una innumerable lista que podría resumirse en un solo término, exclusión social. La Willow de la primera temporada es la chica inteligente, diferente e inadaptada que existe en todo centro educativo, pero esa Willow no es más que una caricatura de sí misma. La perfección intelectual que muestra constantemente y que los guionistas quieren que admitamos como real provoca el efecto totalmente opuesto en el espectador. Willow se dibuja distante e irreal -a diferencia de su amigo Xander que se hace más cercano desde un principio al no ser en ningún caso perfecto-, así que terminamos visualizándola como una más de entre todas las 'empollonas-inteligentes-marginadas' que han ostentado este puesto en televisión -Willow, en sus inicios, es una Lisa Simpson de Los Simpson, una Carol Seaver de Los problemas crecen, en conclusión, una empollona estereotipada más de las tantas que ya existían y de las que vendrían después. Es en el momento en que Willow nos muestra su imperfección cuando verdaderamente se presenta como alguien real e, instantáneamente, comienza su camino de evolución y crecimiento personal, desvinculándose de 'las demás como ella' y definiéndose como un ente individual. El inicio de la carrera de Willow tiene un nombre específico: la magia. Desde su incursión en ella, la pelirroja muestra un verdadero interés en algo que se le escapa totalmente de las manos, ya no es una erudita como cuando antaño tocaba un ordenador y obtenía al instante lo que quería; ya no es, ni mucho menos -y damos gracias por ello-, aquella chica que dio una clase en el instituto por “indisposición” de la Srta. Calendar ("Passion", 2.17). A partir de ahora, Willow Rosenberg no es el estereotipo con el que la fabricaron; ahora comienza a ser -por fin- La Nerd con nombre propio que quiere vivir.


El hecho de querer controlar su poder mágico y no obtener de forma innata la capacidad para hacerlo nos muestra a una Willow desubicada, a una Willow que luchará contra la dualidad que rige su vida, y a la cual tratará de enfrentarse con un disfraz de persona normal. Dualidad que se muestra sin tapujos, por vez primera en el episodio “The Wish” (3.09), con la aparición de una segunda y alternativa Willow vampira que permitirá a la Willow primera y normal experimentar, a través de ella, una existencia basada en la sensualidad y la maldad. El disfraz de vampira -de todo lo contrario a lo que es ella- permitirá a la Willow real conocer a esa Willow alternativa o subconsciente que aún está encarcelada en su interior -la que se exterioriza a través de la doble vampiresa- y, en cierta medida, adivinar hacia dónde puede ir su futuro. A partir de entonces, su vida y pensamientos conscientes estarán sometidos por el miedo, el miedo a no saber qué parte de esa dualidad es la correcta y el miedo a sucumbir ante el inconsciente. Aunque no se muestre de forma aireada, la esencia de Willow es la de ser un individuo que está totalmente perdido, Willow poco sabe quién es y quién debe ser en un futuro. Por ello, su entrada en la universidad le permite desprenderse de su vida e imagen anteriores y liberarse de las lastras que estas le habían ocasionado. A partir de ahora se nos presentará como una chica que se enfrenta a una nueva etapa con ilusión pero sin el estigma de ser la superdotada señalada con el dedo. Willow quiere ser una más, pero la aparición de Tara volverá a ponerla en el punto de mira, en cambio.


Tara Maclay fue creada por y para Willow y, por ello, las tres temporadas de existencia de la primera serán decisivas para la segunda y, sobre todo, provocarán los momentos más inolvidables de la que fuera su novia. Tara es para Willow lo que Willow es para Buffy. "The Body" (5.16), episodio en el que todos los personajes se preparan para despedir a la madre de Buffy tras su repentina muerte, es el momento más decisivo de la bruja de entre la totalidad de las siete temporadas. Willow se muestra distante, centrada en sí misma, inmersa en su nuevo egocentrismo recién adquirido gracias a la presencia de su sierva, de su Willow, de esa inadaptada más inteligente en cuestiones mágicas y mucho más tímida que ella con el nombre de Tara. La pelirroja volverá a ser la nerd del instituto, la que por cuestiones de nerviosismo habla sin cesar y viste con jerseys coloridos y llamativos -porque le gustaba a Joyce, explicará al vestirse así para un funeral- pero se liberará de esa carga que acarreó durante años: la de ser la mejor amiga de Buffy. Este es su nuevo inicio en la serie, el que no le otorgaron al principio. Será Tara la que ahora haga el trabajo sucio y apoye a Buffy, escuchándola, abriéndose a ella y comprendiendo su dolor, porque Willow no lo hará más, ya no está aquí para eso, ahora está viva para llegar a ser Dark Willow. A partir de ese momento la distancia entre Buffy y Willow será más palpable que nunca. Su separación se hará pública y, por consiguiente, su rivalidad. Incluso la muerte de la que siempre había sido su mejor amiga mostrará a una Willow más impasible de lo que cabría esperar en alguien que es 'la mejor amiga de'. Willow llora la muerte de Buffy, se muestra otra vez -al igual que tras la muerte de la madre- como la nerd atascada que es -nerviosa, desubicada, perdida...- pero su comportamiento no es causado por el sentir verdadero de la muerte, sino por descubrir con ella que, aunque la liberación de Buffy ha llegado, esta no le proporciona los efectos que esperaba. Willow venía buscando desde hacía tiempo una forma de librarse de la imposición de ser amigas y la muerte -aunque suene demasiado radical- fue el vehículo para quitarse esa cadena. Pero al desaparecer la protagonista, ella no supo adjudicarse la posición de sujeto destacado que había quedado libre -a pesar de intentar ser una madre y hermana para Dawn, a pesar de dirigir a toda la scoobypandilla.

Buffy: Will, it's okay. You don't have to make him the bad guy.
Willow: But, that's the best friend's job. Vilifying and grousing ("The Prom", 3.20).

Willow teme volver a ser señalada con el dedo y a no saber liderar la situación -puedo reprocharle a Buffy que lo haga mal, pero no puedo soportar que el reproche vaya dirigido hacia mí- y, por ello, comienza a hacer todo lo posible para que su "amiga" vuelva y así devolverle el testigo a su verdadera dueña -comportándose, ahora sí, como la amiga desamparada ante la ausencia-. Willow prefiere ser la secundona destacada a la protagonista desamparada. Y es que, en realidad, Willow y Buffy nunca fueron realmente amigas, Buffy fue aceptada por los dos nerds porque al igual que ellos, aunque por causas diferentes -y es aquí donde radica la base de esa distancia entre las dos- era una inadaptada. Willow y Xander eran geeks por esencia –incluso por nacimiento–, Buffy lo es por obligación. Ella era una chica popular que dejó de serlo por su poder. Por tanto, el vínculo que se establece entre ambas trasciende los límites de la amistad y podría definirse más como un lazo de sangre basado en unas leyes de fidelidad que como una afinidad verdadera. Su relación representa magistralmente la que se establece, mayoritariamente, entre los miembros de una misma familia, con familiares volcados en las situaciones de riesgo pero ajenos a los sentimientos y necesidades más pueriles de los otros. Si Willow y Buffy hubiesen sido personas normales, y no bruja y cazavampiros, su amistad habría finalizado al poner el primer pie en la universidad, despidiéndose así de sus etiquetas de desplazadas que son amigas por la situación y no por conexión; pero por mucho que Willow tratara de disfrazarse de persona 'normal' siempre siguió siendo la niña de jerseys de colores que teme a no saber qué hacer y a equivocarse en la decisión que tome. La resurrección de Buffy y la adicción de Willow son dos muestras de lo perdida que Willow se encuentra ante su nueva situación de persona destacada y cómo hace todo lo posible para volver a su posición anterior -con el retorno de la líder- y cómo trata de desinhibirse de la frustración interior que empieza a taladrarla -ahogándose en lo único que ella se ha convertido, en magia. La muerte de Tara transportará a Willow a su punto de inicio, a su vida en soledad.

Buffy: Willow, why are you still in your costume? ("Restless", 4.22).

La 'Dark Willow' le permitirá expulsar todo el dolor que durante tantos años acarreó silenciosamente. Así podrá llorar todas las lágrimas que nunca derramó en otros capítulos y dejar de ser la niña simpática y nodriza que siempre fue, transformándose en una bruja maligna que, otra vez, volverá a mostrar esa rivalidad con la que es etiquetada como su mejor amiga. Dark Willow proporcionará las imágenes más recordadas de Willow en la serie y uno de los momentos más impactantes y emocionantes que todos los telespectadores pudimos vivir; Fuimos espectadores de cómo nació la verdadera superhéroe de la serie. Willow se transforma en bruja poderosa con un nombre propio (Dark Willow) y una caracterización diferente a la de la Willow humana, desarrollando de este modo una identidad pública y reconocible diferente a la de su existencia normal. Identidad reconocible que pasa en un primer momento por el terror derivado de 'las leyendas' sobre su maldad –con lo que estaríamos ante un superhéroe que sucumbe ante el lado maligno, un superhéroe que recibiría el calificativo de villano– para evolucionar y desprenderse de ese lado oscuro y transformarse, ahora sí, en un superhéroe con mayúsculas y derecho propio. La bruja Willow blanca del desenlace de la serie redime la conducta negativa anterior de la Dark Willow originando así su nueva identidad, la de la bruja buena, la que le proporciona la licencia para ser una verdadera superhéroe. En contraposición, Buffy no tiene ninguna identidad 'transformada'. Buffy es una cazavampiros, pero las cazavampiros son una estirpe que se transmite generación a generación y no una identidad propia. Ser cazadora es no tener nombre y, mucho menos, una identidad pública. Una cazavampiros lo es siempre y no se transforma asiduamente para serlo, por lo que ha de ocultar lo que es y no esperar un agradecimiento. Poseer o no disfraz -la identidad pública que permite el reconocimiento- es lo que nos lleva, tal y como señala Coogan1 , al superhéroe y, en este caso, Buffy –debido a sus peculiares circunstancias– no podría serlo en ningún momento. En cambio, Willow –su antítesis durante toda la serie– consigue el objetivo que ha marcado la existencia de Buffy -y que en esencia le es imposible adquirir- haciendo patente así, de nuevo, la rivalidad que ha caracterizado a las dos amigas y proclamando como última ganadora a Willow. Pero sobre todo, Dark Willow mostrará que la verdadera y única amistad que realmente existió fue la de Willow y Xander. Xander es el único que puede salvarla porque él estuvo con ella desde el principio, y a diferencia de Buffy, Xander no ha sentido cómo su mejor amiga trataba de suplantar su papel destacado; Xander no ha sentido como su mejor amiga pedía a gritos un spin-off que nunca se le dio.

Xander: First day of kindergarten you cried 'cause you broke the yellow crayon and you were too afraid to tell anyone. You've come pretty far. Ending the world, not a terrific notion, but the thing is yeah, I love you. I loved crayon-breaky Willow and I love scary veiny Willow. So if I'm goin' out, it's here. You wanna kill the world? You start with me. I've earned that ("Grave", 6.22).

El final de Willow, a diferencia de su exquisita evolución que fue desglosándose poco a poco a lo largo de seis temporadas, se produce de forma rápida y farragosa, concluyendo así un círculo en el que inicio y final son algo cuestionables. Willow merece acabar bien y para ello los guionistas suponen que su desenlace debe ir asociado a una pareja femenina -Willow, en el fondo, ahora es lesbiana, ¿no?-, pero su nueva relación con Kennedy nos lleva a recordar una y otra vez a Tara, provocando que se tambaleen los cimientos de aquella transformación sexual que en su momento no nos cuestionamos. Por otro lado, en vez de seguir utilizando el recurso de su ambigüedad enfrentada la transforman directamente en una bruja –bañada de blanco– salvadora de la humanidad a través de la bondad de la que siempre hizo gala con su simpatía, venciendo –y dando así de lado– a la maldad interior que siempre tuvo y que la dominó completamente en la anterior temporada -maldad que podría haberla hecho introducirse en terrenos hasta ahora nunca explorados y muy interesantes. Transformación, por cierto, llevada a cabo de una forma bastante rápida y desordenada. No obstante, obviando algunos errores y centrándonos en los aciertos, Willow se vislumbra como uno de los personajes más grandes que ha existido en el mundo de Buffy, cazavampiros; Un personaje con el que sólo si hacemos un esfuerzo mental y dirigimos una mirada retrospectiva somos capaces de percatarnos de su evolución silenciosa y de su existencia viva de carne y hueso.

Y, por eso, después de tanto recordar y analizar cuando en "Chosen" (7.22), el último episodio de la serie, veo a Buffy delante de un destartalado autobús, rodeada por los supervivientes que la acompañaron en la última gran batalla, dirijo la mirada hacia la pelirroja que está a su izquierda preguntándome qué historia es la que me ha sido contada, la de Buffy o la de Willow. Y sólo puedo pensar en Willow. En esa nerd, poderosa y miedosa que es Willow. En esa extraordinaria e inolvidable Willow.




1COOGAN, Peter (2009): “The Definition of the Superhero”, en A Comics Studies Reader, University Press of Mississippi, pp. 77-93



Artículo escrito por Juanfra García Gallego

lunes, marzo 21, 2011

Buffy para consolas


Desde el inicio de la serie en 1997, y especialmente a partir del comienzo del siglo XXI, Buffy cazavampiros ha generado numerosos textos secundarios 'oficiales' en forma de cómics, novelas, y con algo menos de difusión, videojuegos. Como coleccionista empedernido y completista del buffyverso, es mi intención explorar todos estos productos en algún momento. Eso sí, estableciendo prioridades.

Los cómics son para mí la mejor manera de revisitar el mundo de la cazavampiros, puesto que en ellos se encuentra el mayor esfuerzo creativo desde que la serie finalizase en 2003. Con la aprobación, supervisión y ocasional trabajo de guión de Joss Whedon y la constante presencia de guionistas de la serie, la continuación oficial Buffy en viñetas es el lugar donde encontrar los mejores rastros de calidad que en su día caracterizaron a la serie -énfasis en la palabra "rastros". Las novelas, por su parte, son textos más cercanos a los fanfiction, que si bien no descarto explorar en algún momento, no considero imprescindibles. En España se han publicado varias -podríamos decir que son las más destacadas-: Inmortal, El libro de los Cuatros y Spike & Dru: Bonitas doncellas, todas en fila (todos ellos editados en 2004). Formando una suerte de episodios o arcos 'perdidos', estos libros se ambientan habitualmente en medio de alguna de las siete temporadas de la serie. El ellos se introducen nuevos enemigos, cuyas historias se entremezclan con el desarrollo de los personajes en la serie -la enfermedad de Joyce, la relación entre Buffy y Faith, la historia de Spike y Drusilla. Sin embargo, existe un inabarcable número de publicaciones en inglés que tanto los fans como el propio Whedon dudan si considerar oficial. Es lo que se viene a llamar el Buffyverse Canon -a pesar de que las novelas se publican como material oficial, los fans las consideran fanfiction-, pero este es un tema tan amplio que debo reservarlo para otra entrada.

Un producto más minoritario, en lo que a expansión del buffyverso se refiere, es el videojuego. Como ocasional gamer, me interesa más este tipo de continuación -o implementación- de las tramas ambientadas en Sunnydale. Adicionalmente, el escaso número de publicaciones de este tipo hace la tarea completista mucho más fácil, siempre que encontrar el videojuego en cuestión no sea una empresa imposible.


La mitad los videojuegos publicados -y son más bien pocos- están ambientados en la cuarta temporada, cuyo año de emisión coincide con el primer juego de la franquicia para Game Boy Color, titulado simplemente Buffy the Vampire Slayer (2000). Mientras que en las novelas es la tercera temporada la más visitada, parece que las aventuras de la cazadora en su etapa universitaria son las más recurrentes en las aportaciones de las consolas al universo expandido de Buffy. Puede que el carácter multitemático y el gran número de personajes de la temporada ofrezca mayores facilidades a la hora de desarrollar un videojuego de aventuras, en el que la variedad es uno de los factores más importantes. Buffy the Vampire Slayer GBC es un beat 'em up clásico que sigue a la cazadora y los scoobies durante una semana de vacaciones. Una serie de demonios y vampiros ocupan el campus universitario durante este periodo sin clases. Buffy deberá enfrentarse a ellos a lo largo de ocho niveles que dan cuenta de la variedad de la que hablábamos: el cementerio, el Bronze, las alcantarillas, la Iniciativa, la Boca del Infierno... Como podéis ver en la imagen -arriba-, tanto el sistema de juego como la apariencia gráfica se ajustan a los cánones de la clásica plataforma portátil. A pesar de esto, logra capturar la esencia icónica de la serie.

Dos años más tarde se publicaba Buffy the Vampire Slayer para Xbox (2002). De esta manera, la licencia daba el salto a las plataformas de nueva generación, con resultados sorprendentemente positivos. Ambientado en la tercera temporada, concretamente entre los episodios "Revelations" y "Lover's Walk", el videojuego nos devuelve al Maestro, en forma de espectro en busca de un cuerpo que poseer. Con una gran acogida por parte de los aficionados al videjuego y los fans de la serie, Buffy the Vampire Sayer Xbox cuenta con trece eclécticos niveles -el instituto Sunnydale, el imprescindible cementerio, la mansión de Angel-, un sistema de combates divertido, una historia que bien podría haber sido un episodio de la serie -salvando las distancias- y la participación de todos los actores, menos Sarah Michelle Gellar, que prestan sus voces a los personajes que interpretaron en televisión. El juego combina la reaparición de antiguos villanos con nuevas incorporaciones demoníacas.

Buffy the Vampire Slayer: Wrath of the Darkhul King (2003) es la siguiente apuesta para las portátiles de Nintendo, en concreto para la continuación natural de GBC, Game Boy Advance. Con gráficos mejorados y fotogramas de la serie insertados entre niveles, este videojuego pretende componer una aventura algo más compleja que la de su predecesora, pero hace aguas irremediablemente. Empezando por el sistema de juego y los controles, The Darkhul King es un suspenso en toda regla. Lo que parece ser un intento de sacar el mayor provecho de todos los botones de la consola acaba siendo el mayor handicap a la hora de jugar. Las fases, que en un principio destacan por su extrema simpleza, ponen a prueba la paciencia del jugador, que en lugar de disfrutar del juego, obtiene una experiencia enormemente frustrante. Se agradece sin embargo que los diálogos, a pesar de su simplismo, se molesten en caracterizar a los personajes de acuerdo a sus personalidades en la serie. El particular idiolecto de cada uno de ellos es fielmente reflejado en el videojuego, a pesar de que la calidad del guión sea ínfima -como es costumbre, el peso recae principalmente en la reaparición de un villano ya derrotado en la serie, en este caso, los Gentlemen. No hay nada realmente destacable a lo largo de los 16 cortísimos niveles que componen el videojuego -experiencia prolongable si uno no tarda horas en superar un salto imposible que los controles complican aún más.


Por regla general, los videojuegos creados a partir de licencias de películas y series de televisión, suelen ser despropósitos mayúsculos creados con el único objetivo de promocionar el producto original en cuestión, y de llenar las arcas de un estudio. Por suerte, no es el caso de Buffy the Vampire Slayer: Chaos Bleeds (2003), el cuarto videojuego de la franquicia. Hay que tener en cuenta que el videjuego se desarrolló cuando la serie estaba en su recta final y se publicó una vez finalizada esta -concretamente en agosto en Estados Unidos. Lo que quiere decir que más que un producto estrictamente promocional, se trata de un texto de expansión del buffyverso legítimo y -en teoría- libre de imposiciones. Esto se refleja en el elaborado guión y en el esfuerzo a la hora de mantenerse fiel al espíritu de la serie y a las personalidades de los protagonistas. La supervisión de Joss y, de nuevo, la participación de los actores originales, menos Gellar y Hannigan -a las que sustituyen unas estupendas Giselle Loren y Kari Wahlgren-, hacen de Chaos Bleeds un esfuerzo creativo a tener en cuenta entre los fans. El sistema de juego es rico y variado. Destaca la opción de manejar a varios personajes de la serie, y no solo a Buffy, como ocurría en los anteriores juegos. En Chaos Bleeds nos podemos convertir además en Willow, Spike, Faith y hasta Sid, la marioneta del episodio "The Puppet Show" (1.09). Las fases reproducen fielmente las ambientaciones de la serie, con unos gráficos que nada tienen que envidiar a las producciones similares de la época: la Magic Box, la Iniciativa, el Sunnydale High... -todos convenientemente expandidos para hacer las fases más complejas y duraderas. Asimismo, añade nuevos escenarios, como el cine local o el centro comercial, que casan a la perfección con el resto de ambientes. El control es ligeramente complejo al principio -los personajes se mueven de manera torpe y abrupta-, pero se revela práctico al avanzar las fases. Son numerosos los movimientos, ataques y combos de los personajes, especializados según se trate de la bruja -hechizos- o las cazadoras y el vampiro oxigenado -ataques más físicos. La historia se ambienta en la quinta temporada, y como viene siendo costumbre, rescata antiguos personajes de la serie, para el argumento central- Ethan Rayne regresa a Sunnydale y se alía con El Primero, desatando una serie de realidades alternativas en las que los personajes se convierten en villanos -como Tara, el jefe final más difícil de todo el juego-, y demonios anteriormente derrotados -como el antiguo enemigo de Faith, Kakistos. El único inconveniente del juego se encuentra en la duración de las fases -12 en total-, que obliga a planear partidas ininterrumpidas de más de una hora, debido a la imposibilidad de guardarlas hasta que no se finaliza el nivel. A pesar de esto, el juego es un triunfo en todos los sentidos, y funciona tanto para los neófitos de Buffy como para los fans más acérrimos. Destacan los minijuegos, en los que se pueden desbloquear personajes de lo más variopinto -como el propio Joss Whedon- y los extras desbloqueables en forma de mini-featurettes sobre la creación del videojuego, con entrevistas al productor de y a los actores. La publicación del juego en múltiples plataformas -Xbox, GameCube y PlayStation 2- es un reflejo del esfuerzo invertido en el producto. Todo esto hace de Buffy the Vampire Slayer: Chaos Bleeds el mejor juego de Buffy hasta ahora publicado.

Entre Chaos Bleeds y el último juego de la franquicia, publicado hace apenas dos años, solo vio la luz un plataformas para teléfonos móviles: Buffy the Vampire Slayer: The Quest of Oz (2004) en el que Buffy debía rescatar a Oz, secuestrado por Drusilla. La cazadora tendrá por delante cinco misiones en las que Willow servirá de ayuda inestimable para encontrar al hombre lobo. La apariencia del videjuego es cercana a la entrega para GBA -me atrevería a decir que la mejora- y el sistema de juego está basado en saltos y combates con los enemigos que se encuentran en el camino, como todo plataformas que se precie. Destaca el hecho de que, a pesar de ser un juego desarrollado para móviles, sigue el habitual empeño en mantenerse fiel al material original.

Buffy the Vampire Slayer: Sacrifice (2009) es el último videjuego de la licencia publicado hasta la fecha. Desarrollado para la exitosa portátil Nintendo DS, Sacrifice tuvo una distribución exclusivamente británica, dejando a los fans de la serie en su país de origen sin el videojuego. En España llegó a promocionarse en las revistas especializadas, y sin embargo nunca vio la luz. Por suerte, se puede encontrar con mucha facilidad y a un precio muy bueno -unos 15 euros- en webs de compras como Play.com o Amazon -además, el juego está traducido al español, a pesar de no haber sido distribuido en nuestro país. La historia está ambientada más allá del final de la serie, a diferencia de todos los anteriores, situados entre las temporadas tres y cinco. Sacrifice combina -con los pertinentes errores de continuación- las tramas de Buffy con las de su spin-off, Angel, y las de los cómics de la octava temporada, rellenando el hueco entre la destrucción de Sunnydale y la resurrección de Spike, con el ejército de cazadoras ya formado y con cuartel general en Escocia. El modo historia del videojuego presenta imágenes estáticas a modo de páginas de cómic, ilustraciones originales creadas para el videojuego. Las pantallas de diálogo muestran a los personajes sacados de fotos promocionales, imágenes debidamente tratadas para casar con las secuencias ilustradas de la historia. A pesar de que los diálogos vuelven a evidenciar un esfuerzo por conservar intactas las personalidades y maneras de hablar de los personajes, Sacrifice no logra mantener el espíritu de la serie como lo hicieran los anteriores videjuegos, aunque suponga una experiencia de juego superior al resto de títulos para consolas portátiles. La presencia de personajes como Caleb, The First, Warren Mears o los Turok-han vuelve a poner de manifiesto la dependencia de villanos ya conocidos por los admiradores de la serie. Concebido como un survival horror, a medio camino entre el beat 'em up y el first person shooter, el juego está compuesto de fases a explorar con cámara estática. Se saca el máximo provecho de ambas pantallas de la videoconsola, como viene siendo habitual, reservando la pantalla superior para los mapas, los consejos de los personajes y las secuencias que avanzan la historia. Con uno gráficos en 3D nada desdeñables, Sacrifice supone un regreso más que digno de la franquicia al mundo de los videojuegos. Sin embargo, la escasa distribución, y en consecuencia, el frío recibimiento del título, no garantizan nuevas incursiones consoleras por parte de la licencia. En este sentido, juegos como el MMOG -multijugador masivo online- que se comenzó a desarrollar en 2008 y se dio por abandonado en 2010, se suman al ya considerable número de productos anunciados para expandir el Canon del Buffyverso que se quedan en mera ilusión, como ocurriera hace años con los spin-offs centrados en Faith y Giles, la serie de animación Buffy the Animated Series o las tv-movies sobre Spike e Illyria. Y es que a pesar del imperecedero impacto de la serie en la cultura popular incluso a día de hoy, son los productos impresos en papel los que encuentran más fácilmente, por razones obvias, hueco en el mercado.


Artículo escrito por Pedro J. García

domingo, marzo 13, 2011

Retratos Whedon: Alexander ‘Xander’ Harris

El chico de la casa de al lado


Look around. There's ghosts and shaking, and people are going all Felicity with their hair... We're fresh out of superpeople, and somebody's gotta go back in there. Now who's with me? (“Where the Wild Things Are”, 4.18)

Ser adolescente apesta. A todos los niveles. No controlas tus hormonas, crees que tus problemas son los peores, eres el ombligo del mundo, nadie te entiende y miles de demonios malvados con diversas formas tienden a destrozarte la existencia a cada paso que das. Y si eres Alexander LaVelle Harris y vives en la Boca del Infierno… ¡mucho más!

Ni todos los días soleados que te regala el sitio donde vives pueden hacerte superar el hecho de que no eres nadie. Lo sabes bien. Pocos son los que se dignan a mirarte en el colegio, no te ves especialmente atractivo y, afrontémoslo, no eres la estrella del equipo ni te acercas lo más mínimo.

Afortunadamente, toda mala situación puede afrontarse con una sonrisa y tú eres el payaso mayor del reino. Con tu técnica nada disimulada de escudarte en tu gracejo y la forma en la que asumes tu patética existencia no solo logras sortear los días tristes y las malas caras de las mean girls escolares (particularmente esa Cordelia Chase). Te creas, sin pretenderlo, una personalidad construida con bases sólidas que, paso a paso, el resto del mundo va notando cada vez más.

A black eye heals, Buffy, but cowardice has an unlimited shelf life (“Halloween”, 2.06)

No es fácil hacer un retrato de un perdedor tan absolutamente adorable y secundario que eclipsa con su torpeza, su espíritu de ‘damisela en apuros’ y su devoción hacia su familia, aquella compuesta por todos los escasos amigos que ha ido reuniendo en su vida gracias a la causa común de ser ‘los condenados’ al destierro social, a sufrir el peligro inminente con constancia y a sufrir el amor con una pauta irritablemente repetida.

Como todos en la vida, Xander Harris tiene una enorme evolución a lo largo de 143 de los 144 episodios de la serie (solo está ausente en “Conversations with Dead People”, 7.07). Comienza siendo el nerd adolescente que se ríe de sus desgracias y se enamora completamente de la chica nueva del instituto, mientras mantiene a su mejor amiga de la infancia suspirando por él.

Es probable que ese amor secreto por la protagonista de la historia sea causa de muchos factores. Es el espíritu fuerte de una adolescente que lucha contra su destino y los demonios interiores y exteriores, el aire fresco que supone que sea “la nueva” y los lazos excitantes y peligrosos que los unen al vivir mil aventuras arriesgadas el punto fuerte de tales emociones. La forma en la que lidia con toda la acción a su alrededor, delega el protagonismo (por temor o por no sentirse suficientemente importante) y mantiene sus gracias y chistes, consciente o no de la vital desconexión que supone para los demás, añadiendo un elemento de relativa relajación escénica ante tanto dramatismo, es admirable ya desde los primeros episodios.

Así es él, con sus virtudes y defectos. Y errores comete muchísimos. No suele pensar las cosas (luego acaba necesitando el rescate). Mas hay algo que es constante: sus celos. No sólo su miedo a ser sustituido en el grupo o sus ganas de ser valorado como se merece; La manera en la que actúa impulsivamente al ver peligrar su posición o los juicios de valor que cree correctos, y que realiza a tenor de los sentimientos afectivos que conllevan a una serie de conflictos, es su constante más hiriente a lo largo de la vida del personaje en la serie.

Respecto a Willow Rosenberg, su gran amiga, sus celos toman vertientes amorosas que provocan actos tan poco éticos como dejarse llevar por la pasión momentánea y traicionar con ello una buena amistad real (Oz) o destrozar una relación que, por otra parte, estaba destinada al fracaso (Cordelia).


Sin duda alguna existe un antes y un después de cierto ataque de celos en la vida de Xander y ese es el final de la segunda temporada de la serie. La manera de actuar ante los chicos objeto de afecto de Buffy siempre implica un par de consejos degradantes y vacíos hacia esas personas, ideas locas sobre cómo librarse de ellas, etc... Pero hay un nombre que se repite a lo largo de la historia y es, cómo no, el alma gemela de ella: Angel.

Bien por sentirse amenazado por el atractivo de su oponente o por considerar fuera de lugar la relación amorosa chica-criatura sobrenatural, sus ataques hacia él se incrementan con el paso del tiempo hasta el punto de olvidarse de toda decencia y no pronunciar la advertencia que todos esperábamos que hiciera a la cazadora, justo antes de verse las caras con Angelus. Que Xander deseara tanto la muerte del vampiro y omitiera la información útil que podría haber evitado ese hecho puntual supuso una ruptura, no sólo en la amistad con Buffy, sino en la relación de simpatía del espectador. Muchos no le perdonaron nunca tal ofensa.

Si lo miramos con perspectiva, el tiempo no cambió ese factor. Él aprendió a ‘tolerar’ al vampiro y, seguramente, se sintió más que aliviado de su huida a Los Ángeles, pero esa espina de desconfianza continuó ahí, fracturando con ello la amistad de la Cazadora y provocando, junto a muchas otras cosas, el segundo hecho objetivo relevante de odio entre muchos seguidores de la serie: el momento en el que da de espalda a su amiga casi al final de la misma, justo cuando más lo necesita.

Y restos de esa quemazón anti-vampírica y anti-noviazgo con no-muerto quedó patente con la otra gran relación de la cazadora, Spike, aunque la diferencia consistía en que Xander se sentía superior al rubio oxigenado y, por tanto, lo trataba como tal; Incluso atreviéndose a despreciar a su amiga, en cierta forma, por sentir la necesidad de elegirlo como amante.

Es importante conocer el desgaste que vivió el personaje en toda su existencia televisiva. No solo motivado por los factores anteriormente comentados. Su presencia se fue reduciendo en favor de potenciar el lado menos humano del resto, mientras él fue manteniendo los pies en la tierra, incluso adquiriendo empleos mucho antes que la propia protagonista, dando la sensación de personaje más cercano al mundo real pero, a su vez, alejándolo en cierta manera del círculo que habían construido para él. Todo esto no desmejoró la brillantez de su presencia en escena y reactivó, salvo en los casos puntuales explicados con anterioridad, la fe ciega que tenía en sus amadas amigas, creencia brutal sin la cual no podrían ninguna de ellas haber llegado tan lejos como consiguieron llegar.

Xander Harris no solo se conformó con un romance platónico con Buffy y unos cuantos besos con Willow. Sus relaciones más pronunciadas siempre fueron con mujeres de carácter más fuerte y marcado. Empezando por su ‘archienemiga’ Cordelia Chase, creando un intenso enamoramiento fruto del peligro y el escenario común pero con tantas diferencias que suponía dificil mantenerlo a flote.

Xander: Why is it that I've come face-to-face with vampires, demons, the most hideous creatures hell ever spit out, and I'm still afraid of a little bully like Jack O'Toole?
Cordelia: Because, unlike all those other creatures that you've come face-to-face with, Jack actually noticed you were there (“The Zeppo”, 3.13)

El toque del chico logró sacar el lado más humano de Cordelia y la cambió para siempre, hasta el punto de lograr que se fuera en busca de ‘un poder mayor’, un significado de vida. Así, ha logrado sacar, con su poder de observador escondido en las sombras de los grandes personajes, lo mejor de cada una de las personas y demonios con los que se ha relacionado.

Y con ello llegamos a Anya, su compañera de viaje y amor absoluto; Lo suyo sigue las pautas fijadas en todas sus relaciones, incluso podríamos decir sin miedo alguno que es LA sustituta de Cordelia en casi todos los aspectos, incluso en el demoníaco. Verlo tener una relación afectiva con un ser ‘maligno’ es toda una ruptura de sus principios iniciales, pero la aspiración redentora de ella (obligada o no) es un factor a tener en cuenta para comprenderlo. Todo comienza con sexo, por primera vez en su pobre vida. Pero el afecto de una demonio que da el primer paso fue significativo.

Anya: I, Anya, want to marry you, Xander, because I love you and I'll always love you. And before I knew you, I was like a completely different person. Not even a person, really. I had seen what love could do to people, and it was hurt and sadness. Alone was better. And then, suddenly there was you, and you knew me. You saw me, and it was this... thing. You make me feel safe and warm. So, I get it now. I finally get love, Xander. I really do. (“Hell’s Bells”, 6.16)

La primera vez de Xander fue con Faith, sin apenas pensarlo y siendo chico-objeto. Lo verdaderamente potente llegó con Anya, hasta el punto de envolverlo en un halo de miedo y terror, de repetir los errores del pasado, de sus padres, de no verse capaz e inflavalorarse, etc... La burbuja de tantas preocupaciones tenía que estallar en algún punto y lo hizo en el escenario de una boda inminente con su amada, recordándonos que él sigue siendo un hombre, uno de esos de a pie, de los que siguen cometiendo los mayores errores de su vida y tienen que vivir con ello.

Incluso nos enseña algo más allá del poder de rectificar y pedir perdón tras las equivocaciones; Como personaje, Xander nos hace darnos cuenta que realmente no necesitamos ser superhéroes o villanos. Nos basta y nos sobra con ser humanos, tener sentimientos y actuar con el corazón. Y fue ese precisamente el órgano el que salvó al mundo de la destrucción total y no cualquier poder ajeno, cuando su pelirroja se volvió oscura, deprimida y visceral hasta límites insospechados. Fueron sus impulsos los que lo mantuvieron en primera linea, protagonizando “The Zeppo”, y enganchándonos a sus andanzas mientras el resto del mundo seguía su ritmo como es acostumbrado.

The first day of kindergarten you cried because you broke the yellow crayon and you were too afraid to tell anyone. You've come pretty far; ending the world, not a terrific notion, but the thing is, yeah. I love you. I loved crayon-breaky Willow, and I love scary, veiny Willow. So if I'm going out, it's here. You wanna kill the world, well then start with me. I've earned that (“Grave”, 6.22)

En una serie repleta de héroes, él supo encontrar su manera de decirle al mundo que él existía, que estaba orgulloso de ser lo que era porque todo él significaba las maravillas y desgracias que tenía alrededor, sus amigos; porque no importaba estar sólo bien, ser una persona normal en un mundo de dioses y monstruos. Simplemente aprendió a quererse y esa acción la supo transmitir a los demás con su fidelidad, con su devoción, con ese estilo tan caracteristico de ser. Fue un amigo, un amante, el rechazado y el que rompió corazones... Incluso fue como un buen padre para una pequeña bola de energía con recuerdos humanos y conflictos internos increíblemente difíciles llamada Dawn. Supo darle apoyo, estar ahí para ella y creer en ella como siempre hizo con su ‘hermana’, a la que vio morir dos veces y trajo a la vida otras tantas.

¿Quién dijo que él no era un superhéroe? Es el que mejor merece ese título. No llevó a sus espaldas el peso del mundo ni aportó su fuerza para luchar contra todos los apocalipsis a los que se enfrentaron. Pero él, más que nadie, supo ver, incluso cuando dejó de tener dos ojos con los que hacerlo, la verdadera naturaleza de las cosas y estuvo allí para ocuparse de que todos las superasen juntos, con una sonrisa de por medio. No fue vigilante, ni cazadora, ni bruja... Sólo fue Xander, la persona con el corazón más grande que jamás pudiste conocer.

They'll never know how tough it is, Dawnie, to be the one who isn't chosen. To live so near to the spotlight and never step in it. But I know. I see more than anybody realizes because nobody's watching me. (“Potential”, 7.12)


Artículo escrito por Juanma Devilniced

jueves, marzo 10, 2011

Retratos Whedon: Cordelia Chase (II)

Attagirl


I'd just like to say thank you. You believed in me when no one else would. Even in my darkest hours, you were there for me, and that means more to me than you'll ever know. I guess what I'm really trying to say is, "I love you". To all my fans, this is for you! (“Birthday”, 3.11)

¿Quién es Cordelia Chase? Esta pregunta tiene fácil respuesta (que no por ello breve) si nos referimos a la Cordelia que conocimos en Buffy, cazavampiros. Sin embargo, su paso por Angel nos complica la tarea considerablemente. Si bien Cordelia mantiene en Angel los rasgos más identificables que la convirtieron en uno de los personajes más carismáticos de Buffy (su descaro, su dudoso cociente intelectual o su intermitente superficialidad, por nombrar unos cuantos), es justo referirnos a la de Cordelia como una de las evoluciones de personaje más extensas, intrincadas, y quizás por todo ello, irregulares del Whedonverso.

La Cordelia de Los Ángeles es sin duda el mismo personaje que la popular animadora de Sunnydale, y al mismo tiempo es otro completamente distinto. Esto se debe a varios factores. Su desarrollo como personaje en Buffy, a pesar de ser lógico y satisfactorio, no deja de ser el propio de un personaje comparsa, pues si lo pensamos, Cordelia, a pesar de figurar en los créditos iniciales como “star” desde el piloto de Buffy, siempre obtuvo un tratamiento narrativo más cercano al de personaje secundario que es utilizado generalmente como alivio cómico. Sin embargo, la fuerte personalidad de Cordelia, junto al frecuente aprovechamiento del personaje, la convertían en un ente narrativo sólido y para muchos, un personaje whedon inolvidable.

I'm from Sunnydale. We had our own Hellmouth. I think I know a vampire when... I'm... alone with him... in his... fortress-like home (“City of…”, 1.01)

El escaso tiempo de pantalla para Cordelia en Buffy –sobre todo al principio- es quizás una de las razones por las cuales el personaje obtuvo un desarrollo más redondo en la serie madre que en su spin-off. A mayor condensación del tiempo dedicado, mayor es el esfuerzo –siempre que haya amor por los personajes- en construir lo más plenamente a un personaje en el Whedonverso. El caso de Cordelia es análogo al del propio Angel, personaje que pasa de segundo a primer plano y obliga a los guionistas a dotarlo de un mayor número de dimensiones, que de no ser manejadas con homogeneidad, puede acabar arruinándolo u obligando al espectador a valorar si el personaje realmente tenía potencial para llevar el peso de una historia principal.



Por lo tanto, esta actualización del personaje, es decir, su promoción de secundario a protagonista, lleva consigo un tratamiento necesariamente más profundo. A nivel de la historia, en primera instancia se ve reflejado en el hecho de que Cordelia se encuentra en un nuevo hábitat en el que debe aprender a desenvolverse de una manera distinta a la que conocía. Mientras en Sunnydale era la reina, en Los Ángeles es tan solo un alma más a la deriva en la gran ciudad. El inicio oficial del viaje de Cordelia hacia la madurez puede identificarse en el episodio “Rm w/a Vu” (1.05), el primero centrado en su personaje. En él, Cordelia comienza la búsqueda de un nuevo apartamento, a la vez que nos da a conocer una búsqueda mucho más profunda, en la forma de su propia redención. Cordelia cree que su fracaso como actriz en Hollywood y su insatisfactoria vida en Los Ángeles es un castigo por su comportamiento en el instituto. Tras luchar contra sus fantasmas –mientras derrota al espíritu que posee la que puede ser su nueva residencia-, y gracias al apoyo de Angel, que le ayuda a reafirmar su identidad (“You’re Cordelia Chase”), alcanza su primera epifanía en la serie. Con cuatro sencillas palabras, “The bitch is back!” Cordelia nos recuerda con quién estamos tratando. Paradójicamente, el personaje dejará de ser la queen bitch que todos conocíamos para convertirse con el tiempo en un apoyo incondicional, un ejemplo de sensatez y un paradigma de sacrificio. En Cordelia, la auto consciencia es el primer paso hacia el cambio.

Sin embargo, el protagonismo de Cordelia en Angel es relativo, al menos durante la primera temporada de la serie –y concretamente durante los primeros nueve episodios. En este sentido, Joss Whedon y David Greenwalt no sitúan a Cordy bajo los focos de manera abrupta, sino que continúan tratándola como un personaje secundario en algunos aspectos: su tiempo en pantalla sigue siendo reducido en comparación con el absoluto protagonista de la serie, Angel, y su papel durante los primeros episodios se ve limitado al de compañera –más bien inútil- de oficina y ocasional dama en apuros –algunos de sus rasgos más identificables siguen ahí, pero, como decíamos antes, existe voluntad de cambio. Al fin y al cabo, el personaje, inicialmente, no es más que un reclamo para atraer a la audiencia más fiel de Buffy a ver Angel, que durante sus primeras temporadas adolecerá de una profunda dependencia de su serie madre –además de Cordelia, Wesley Wyndam-Pryce formará parte del equipo de Angel, y esto, junto a los abundantes crossovers entre ambas series durante los primeros años hará que Sunnydale parezca más cerca de Los Ángeles que en las tres últimas temporadas del spin-off.

No es hasta el episodio 1.10 (“Parting Gifts”) cuando Cordelia se convierte en un miembro verdaderamente activo de Angel Investigations –habiendo asumido anteriormente el fracaso de su sueño hollywoodiense y su papel en la lucha contra el mal- gracias a los poderes que Doyle le deja en herencia, muy a su pesar. The Powers That Be escogen a Cordelia como portadora de las visiones de gente en peligro, con el propósito de ayudar a Angel en su camino de redención. A su vez, el propio Joss, junto con su delegado Greenwalt –los Powers That Be en Mutant Enemy, claro-, hacen lo propio con el personaje, confiar en su potencial de desarrollo para las próximas temporadas, y por lo tanto, otorgarle mayor protagonismo. Se trata del comienzo de la verdadera evolución de Cordelia en Angel, que pasará por distintas etapas, cada cual más extrema: princesa de otra dimensión, medio demonio, ser superior, madre del mal, y por último, ángel de la guarda.

I didn't ask for this responsibility, unlike some people who shall remain lifeless (“Parting Gifts”, 1.10)

Durante la primera temporada de la serie, Cordelia se mueve entre la fragilidad provocada por su fracaso en la gran ciudad, el dolor que le causa su nueva condición física y la fuerza innata de su carácter. El bagaje que el personaje trae de la Boca del Infierno marca fuertemente su personalidad en la ciudad. Sin embargo, Cordelia, lejos de dejarse amedrentar por su pasado, usará sus experiencias más traumáticas en Sunnydale como escudo y manual de supervivencia. Es otro signo más del imperante girl power que todas los féminas whedonianas exponen en mayor o menor medida. El cambio más significativo con respecto a la Cordelia de Sunnydale es motivado por sus primeras experiencias como sidekick de Angel y, principalmente, por su relación con Doyle. Tras años convencida de que su lugar en el mundo es la alfombra roja –idea que sin embargo no abandona, al menos hasta la tercera temporada-, Cordelia acaba asumiendo una realidad: lo quiera o no, pertenece al equipo de los bienhechores. Por lo tanto, su lugar está en la sombra, junto a los héroes que salvan el mundo sin salir en la televisión. Este será el sacrificio que convertirá a Cordelia en un personaje moralmente superior, y que definirá su trayectoria en la serie. Tomando conciencia de su papel en la lucha contra el mal –con determinación, a pesar de las continuas quejas por los gages del oficio-, Cordelia comienza a lograr la atención que tanto deseaba antes de mudarse a Los Ángeles. Solo que no viene de quien ella esperaba.

Las visiones de Doyle no solo sirven como punto de partida hacia la madurez de Cordelia, sino que también –y sobre todo- son el motor de prácticamente todas las tramas episódicas de la serie. Antes de que esto se convierta en un lastre para el personaje, Cordelia protagoniza varias tramas al margen de sus poderes, desmarcándose así de su habitual papel de apoyo al protagonista y de secundaria en las tramas principales. Todo cambia con el arco especial de tres episodios que deja en suspenso la historia principal de la segunda temporada. Cordelia pasa a primer plano, y lo hace por todo lo alto, como princesa de la dimensión natal del demonio Lorne, Pylea, donde, entre otras cosas, goza de sus tan ansiados quince minutos de gloria (“In quite a hurry to get back to the "Cordelia is not a Princess" dimension, aren't ya?”), conoce a uno de los hombres de su vida –el leal Groosalug- y se acerca a su segunda experiencia como útero demoníaco.



La relación entre Angel y Cordelia se afianza en la tercera temporada, en primer lugar como consecuencia de la segunda muerte de la cazavampiros –Cordelia siempre será el principal hombro sobre el que llorar para el vampiro-, y más tarde sirviendo de apoyo indispensable en la breve experiencia de Angel como padre, y de nuevo, como consuelo tras la prematura pérdida de su hijo. Durante este tiempo, Cordelia irá convirtiéndose progresivamente en un personaje con ciertos tonos paternalistas y cuyo papel será principalmente el de apoyo moral y voz de la razón. Sin embargo, al mismo tiempo ocupará un puesto cada vez más físico en las misiones de Angel Investigations, convirtiéndose, gracias al entrenamiento de Angel, en otra chica whedoniana que aprende a dar sus propios puñetazos en lugar de esconderse detrás del héroe mientras este la salva.

Cordelia: I'm wearing pants.
Billy Blim: So you can dress like a man? Talk like a man? Does that make you feel superior?
Cordelia: Actually, I'm feeling superior because I have an arrow pointed at your jugular. And the irony of using a phallic-shaped weapon... not lost on me. (“Billy”, 3.06)

Antes de ser ascendida, literalmente, por los Powers That Be, que la consideran idónea para un puesto como ente divino en un plano superior, Cordelia atraviesa su etapa más dura como empleada de las causas justas. A medida que sus visiones son cada vez más reales, las secuelas de las mismas se vuelven más permanentes, hasta dejarla en un estado de coma/proyección astral en el episodio que supone con toda seguridad el mayor punto de inflexión para el personaje, “Birthday” (3.11). Este capítulo compendia excelentemente el viaje de Cordelia hasta el momento, de egocéntrica y superficial estrella en ciernes a figura materna y abnegada heroína. El jocoso demonio Skip hace las veces de fantasma del pasado, presente y futuro en el propio cuento de Navidad de Cordelia –solo que no es Navidad, sino su cumpleaños- y le ofrece quedarse en una realidad alternativa en la que disfruta de su tan anhelado éxito –en esta realidad Cordy es protagonista de una exitosa sitcom- a cambio de olvidar su vida junto a Angel. Como es de esperar, Cordelia no acepta el trato, puesto que de hacerlo, ya no estaría cumpliendo su sueño, sino dando la espalda la que reconoce como su verdadera vocación: luchar contra el mal. Tras ser consciente de la importancia de su contribución a la empresa de Angel –que sin ella, y tras la muerte de Doyle, devoluciona en un ser salvaje y demente- y comprobar que estaba predestinada a recibir los poderes de Doyle, Cordelia regresa convertida en su mejor versión posible. A su vez, “Birthday” nos muestra que quizás la relación entre Angel y Cordelia pueda estar definida por el amor romántico –algo que se adelantaba, aunque fuera a través de un encantamiento, en el episodio “Waiting in the Wings”, 3.13. El final de la temporada confirma esta idea, y nos muestra a Cordelia dispuesta a entegarse a una historia de amor con Angel. Sin embargo, los Powers That Be –o como veremos más adelante, Jasmine- le impiden llegar a su cita con el vampiro, para alivio de muchos, entre ellos, quien esto escribe.



Se puede decir que Cordelia alcanza su conclusión como personaje al ascender al cielo de la noche angelina en el episodio final de la tercera temporada de Angel (“Tomorrow”, 3.22). Esto se debe a que la Cordelia de la cuarta temporada es otro personaje totalmente distinto, un huésped usando su cuerpo como vaina para –otra vez- traer al mundo un vástago del mal –y esta vez uno que no escatima en preparativos, disponiendo los elementos de la realidad a su antojo para llevar a cabo su plan. La Evil Cordelia no es en realidad sino una marioneta, totalmente inconsciente de sus actos. No obstante, esto es suficiente para que todo su arco argumental durante la temporada sea percibido como el desvirtuamiento de un personaje que ya ha alcanzado su madurez plena y para muchos debía haberse quedado tal y como estaba –que Cordelia se acueste con Connor, el hijo adolescente de Angel, es un ejemplo del extremo al que es llevado el personaje, aunque como decíamos, no se trate realmente de nuestra Cordelia en ningún momento. Las malas lenguas apuntan a los encontronazos de Charisma Carpenter con el propio Whedon tras quedarse ella embarazada, obligando a reescribir la temporada entera. La leyenda urbana cuenta que el final de Cordelia, que casi sin que nos demos cuenta cae en un coma irreversible tras dar a luz a Jasmine y desaparece sin más, es un castigo del autor a la actriz –circula una historia muy parecida sobre el papel de Xander en Buffy. A pesar de esto, lo cierto –y paradójico- es que Evil Cordelia supone para Carpenter una oportunidad idónea para demostrar sus dotes como actriz –hasta el momento, y perdonadme, bastante escasos-, algo que salta a la vista durante posteriores visionados de la serie, que nos permiten apreciar mejor los matices de una interpretación con más capas de las que pudiera parecer.

Ya sea para acallar las voces que acusaban a Whedon de perjudicar la historia con su vendetta personal o para dar cierre verdadero al personaje –ya que lo contrario no sería normativo en un trabajo con su nombre-, Cordelia regresa esporádicamente durante la quinta y última temporada de Angel, en uno de los episodios favoritos de los seguidores de la serie, “You’re Welcome” (5.12). En él, el Team Angel recibe la inesperada noticia de que Cordelia ha despertado de su coma, soprendentemente, más fabulosa que nunca. Por otra parte, Lindsay ha vuelto a Wolfram & Hart para acabar definitivamente con Angel, y Cordelia presta su ayuda al vampiro por última vez para derrotarlo. Siguiendo el desarrollo natural del personaje tal y como quedó al final de la tercera temporada, Cordelia ejerce de guía espiritual de Angel a la vez que lucha, katana en mano, a su lado. En la que es la perfecta coda para el personaje, Cordelia reafirma su identidad como pilar principal en la lucha del vampiro contra el mal, y lo que es más importante, en su recorrido personal. A pesar de que se hace hincapié en el velado amor que sienten mutuamente -¿puede Angel amar a alguien que no sea Buffy?-, lo importante es que Cordelia, no importa desde dónde, será fiel a su promesa de ayudar a Angel a encontrar su redención. Al final del episodio, Angel recibe una llamada del hospital informando que Cordelia ha fallecido, sin haber despertado del coma en ningún momento. Es el momento en el que asumimos el final de Cordelia. El personaje que comenzó como un estereotipo caracterizado por su frivolidad y materialismo se despide como adalid de la perseverancia, la madurez, y el compromiso. Y esa es mi Cordelia.

Cordelia: I naturally assumed you'd be lost without me, but this?
Angel: I am lost without you.
Cordelia: You just forgot who you are.
Angel: Remind me. (“You’re Welcome”, 5.16)


Artículo escrito por Pedro J. García