sábado, marzo 14, 2009

Buffy, Temporada 8

“No es lo mismo”

(Esta entrada contiene spoilers de los primeros quince números de la temporada 8 de Buffy)

El 14 de marzo de 2007 la octava temporada de Buffy inició su andadura. Hoy hace justo dos años que, precedido de una expectación inaudita, el primer número del flamante cómic editado por Dark Horse Comics fue publicado en Estados Unidos. Desde entonces, se han publicado 22 números, que forman cuatro grandes arcos argumentales: The Long Way Home, No Future for You, Wolves at the Gate y Time of your Life (cada uno de ellos compuesto por cuatro números, más un mini-arco independiente que sirve de pasarela de un arco general a otro). Es decir, la octava temporada de Buffy es la más larga de todas, a pesar de llevar por ahora solo cuatro “episodios”. Claro que en el mundo del cómic, todo es mucho más lento, comparado con el frenético ritmo de la televisón. A pesar del éxito de crítica (el primer año ocupó los primeros puestos de las listas de mejores cómics) y de público (enormes ventas para Dark Horse), existe cierta unanimidad a la hora de valorar la nueva andadura de Whedon en el mundo de las viñetas: No es lo mismo que ver Buffy en la tele. Es peor. Pero a falta de pan…

A pesar de esta predisposición a la frustración, Joss hizo lo posible por ofrecer a los seguidores la experiencia más cercana posible a lo que suponía ver la serie en televisión, y por suerte, lo consiguió. El primer arco, The Long Way Home (en España, El largo camino a casa), es el mayor exponente del esfuerzo de Whedon por extrapolar la fina ironía y los ricos matices de los diálogos de la serie de televisión a las páginas del tebeo. Gracias al guión de Whedon, por momentos podemos imaginar a Sarah M. Gellar, Anthony S. Head o Nicholas Brendon recitando sus frases a viva voz. Podemos verlos en nuestra mente, escuchar la cadencia de sus voces, disfrutar de sus expresiones faciales y corporales. En No Future for You (No tienes futuro), Faith habla tal y como en la serie, y no se limita a decir “five by five”, sino que los guionistas dominan perfectamente su idiolecto, y nos dan a la verdadera Faith (a pesar de que le pongan un vestido). Las preciosistas portadas de Jo Chen apoyan este empeño de Whedon en poner las cosas fáciles a los néofitos del cómic, o a aquellos seguidores de Buffy, que a pesar de conocer el noveno arte a la perfección, no concebían una continuación de la serie, a menos que fuera en pantalla grande, o en forma de telefilm. Los pinceles de Chen recrean a nuestros personajes favoritos tal como son (bueno, alguna liposucción procedía, ejem, Xander, ejem), e invitan a una lectura acomodada por parte del fanático. Sin embargo, esto es solo una muy efectiva estrategia para allanar la entrada del lector a un universo ya conocido, pero que pronto comenzaría a experimentar, sin ningún tipo de límite en el horizonte.

Queda claro que Whedon dejó volar su imaginación más que nunca, y aprovechó el medio impreso para hacer todas las cosas que un presupuesto de televisión (e incluso de superproducción de cine) jamás le habría permitido hacer. En el primer arco ya podemos ver este despliegue de espectacularidad: las cazadoras forman un enorme ejército liderado por Buffy Summers, que dirige las distintas facciones a lo largo y ancho del mundo; Dawn es gigante; Willow vuela. Estos son algunos ejemplos de las ideas poco factibles de Whedon, hechas realidad en las páginas de The Long Way Home. Pero eso no es nada, en los dos siguientes arcos, el despliegue es aún mayor, especialmente en el tercero, en el que la acción se traslada a Japón, donde se desata una batalla sin precedentes (mientras Dawn invade la capital nipona cual Godzilla llena de rabia adolescente). En teoría, todo esto suena muy divertido, o cuanto menos, impactante y llamativo, pero lo cierto es que la ejecución no es tan satisfactoria, y la traslación de este nuevo mundo espectacular al buffyverso chirría un poco. La intención es buena, pero al final, ya nada es lo mismo…

Sin embargo, hay ciertas cosas que no cambian, y por suerte, la octava temporada de Buffy sigue el camino de experimentación y oscuridad trazado por la sexta temporada en televisión. El sexo vuelve a estar presente, y aunque no adquiera la trascendencia de los episodios en los que Buffy se deja llevar por el desenfreno, se agradecen viñetas muy atrevidas, como la del trío imaginario entre la cazadora y sus dos vampiros de cabecera, Angel y Spike (por ahora tenemos que conformarnos con un simple cameo, ya que ambos personajes se deben a su propio cómic en otra editorial). Pero es en el tercer arco, Wolves at the Gates (Lobos a las puertas), cuando la cosa se pone picante, con la (forzada) relación lésbica de Buffy como una de sus reclutas. Conclusión: No es como ver el polvo astronómico a lo Esta casa es una ruina, versión X, de Buffy y Spike en la temporada seis, pero el atrevimiento y la honestidad de Whedon son bienvenidos. Así como también lo es su gusto por explorar la zona gris de la moral humana, como hace en la mejor trama de los primeros 15 números: The Chain, la deprimente historia de una de las dobles de Buffy, peones del nuevo regimen, herramientas para desviar la atención de los enemigos de la verdadera cazadora.

Quizás lo peor de estos cómics sea la dependencia de antiguos personajes del buffyverso para llevar a cabo tramas realmente interesantes. ¿De verdad es necesario hacer volver a Amy, Drácula y sobre todo, a Warren? Involucrar a secundarios como ellos en los arcos principales de la serie solo sirve para desviar la atención del argumento, hacia el mero hecho de su presencia (con una aparición siempre a toda página y finalizando un número), que no es tan importante como la de los supervivientes del apocalipsis en Sunnydale. Yo siempre he dicho que el hecho de que regresen personajes que salieron para siempre de Buffy o Angel, sobre todo los que murieron, hace que sus despedidas del buffyverso pierdan impacto. Es como sucede con cierto personaje en el nuevo cómic de Angel (del que hablaré más adelante en este blog)… Aunque, ¿quién no quiere volver a verlo a “él”? Lo sé, es una contradiccón.

Los siguientes arcos argumentales de la temporada son a primera vista muy atractivos. Además de una historia sobre Harmony, otro personaje del buffyverso regresa (espero que no todas las historias de la nueva temporada dependan del regreso de un secundario): Fray, la cazadora del futuro. Pero Fray es una creación exclusiva para cómic (y su historia fue la mejor de los cómics editados sobre el buffyverso antes del estreno de la octava temporada), lo que hace que Time of your Life tenga un atractivo añadido. No sé cuánto tiempo más durará esta octava temporada (ya se habla de una novena, pero no hay datos de fechas al respecto), pero mientras lo haga, espero que siga contando con los guiones y la supervisión de Whedon y los demás guionistas y creadores de Buffy y Angel (por ahora, Drew Goddard ha co-escrito Wolves at the Gate, Jane Espenson se ha encargado del guión de Harmonic Divergence y Doug Petrie ha escrito el número Living Doll). Sabemos que cómic no es lo mismo que televisión, pero que nadie nos culpe por querer que nuestros personajes favoritos se parezcan un poco más a ellos mismos, y que gracias a sus padres y creadores, nos olvidemos de que estamos disfrutando de Buffy, Xander, Willow y Giles sobre el papel.

Aquí todas las portadas de los números editados hasta la fecha, y los que serán publicados próximamente, así como información sobre ellos:
http://www.darkhorse.com/Search/Buffy%20Season%208

Norma Editorial se encarga de la octava temporada de Buffy en España:
http://www.normaeditorial.com/


Artículo escrito por Pedro J. García

4 comentarios:

Alicia dijo...

En mi desesperación post-fin de Buffy pensé leerlos, pero luego encontré por ahí frases del tipo "Drácula en motocicleta" y preferí dejar las cosas como estaban.

La del dibujo junto a Giles, con un vestido así victoriano es Faith??? Pues se parece un montón a una de Mad Men.

Anónimo dijo...

Ey, recuerdas que te dije que cuando llegara al num 15 me leería esto?
Pues eso.

Hombre, yo también prefiero mil veces más a Buffy en la tele, pero ya sabes que a mí los comics me encantan, y estoy MUY contento con el trabajo que están haciendo Whedon y el resto con la serie.
No he entendido muy bien lo de que los secundarios salen para desviar la atención de la trama. No sé, yo no creo eso. Vale que a veces Andrew sólo sale para decir alguna tontería, pero creo que no lo hacen por rellenar si es eso a lo que te refieres.
Y para mí sí que era necesario traer a Amy de vuelta. Estoy deseando que vuelva ora vez con su nuva pareja ^_^

Pedro dijo...

Veo que eres un hombre de promesas! Qué bien ^^

Con lo de los secundarios me refiero a que las tramas a veces dependen mucho de que aparezca uno. No sé explicarme. No me refiero a Andrew. Me refiero a las sorpresas tipo Amy o Warren, o Drácula. No sé, personajes que en Buffy no eran tan grandes, y que en el cómic los usan como si fueran muy importantes... Bleh, no sé explicarme ahora mismo, estoy espeso. Gracias por leer, Xbramcito!

Anónimo dijo...

Sí, te he entendido ahora.
No sé, es verdad que están usando muchos personajes secundarios, pero está bien que salgan. Entretienen, y no sé, yo llevo pocos nums leídos para hablar de más. Es que en esta temporada ya no se pueden centrar en la Scooby gang, xq tienen a cazadoras y brujas y a cosas de esas trabajando para ellos, y es normal que salgan muchos personajes. Y a lo mejor traen a Drácula y a Faith para dar más interés a la historia, hacerla más atractiva. Y lo mismo con Harmony y ...mmm...cierto personaje con el pelo de punta...(no se si sabes lo que sé). Y lo consiguen, que yo me muero por leer ya el encuentro de Buffy-Fray.