
Clean Slate
Lo dicen en las noticias: “Como en todo buen cuento de hadas, la historia se vuelve más intrincada, con más ramificaciones”. La fantasía de Joss Whedon no hace borrón y cuenta nueva, pero casi. Los anteriores cinco episodios de Dollhouse, a pesar de la valiosa aunque escasa información que van desvelando poco a poco, quedan en mera anécdota, en simple introducción comparados con “Man on the Street”. El verdadero arranque de Dollhouse, según los propios Whedon y Dushku, ha conseguido superar las expectativas creadas temerariamente durante toda la semana, y no solo por la descarga de información (que no es lo que hace que la serie sea mejor), sino porque como Echo, Dollhouse da definitivas muestras de personalidad.
Hemos tenido que esperar cinco semanas para que la serie encontrase su ritmo, y su rumbo, y por supuesto, es Whedon, en calidad de guionista (él solito) el que pone casi todas las cartas sobre la mesa y nos engancha definitivamente a su Dollhouse. Hasta ahora, nos habíamos tenido que conformar con ciertos trazos de la personalidad de Joss y su trabajo esparcidos por los episodios, pero era como si la propia Dollhouse hubiera suministrado un “doll” para hacer el trabajo
de Whedon. Un muñeco que tuviera algunas de las características más reconocibles del maestro para que se encargara de la serie hasta que el verdadero Joss despertase de su letargo. Cuando por fin su casa de muñecas (la FOX), le dio libertad para ser él mismo, Whedon se sacó de la manga un episodio que coloca definitivamente a Dollhouse en el mapa (y que hará más duro el golpe de la cancelación, si finalmente llega). En “Man on the Street”, encontramos los clásicos temas Whedon, más pulidos que nunca, pero quizá por ello, más confusos y desafiantes. A estas alturas, ya sabemos que a Whedon le obsesiona la diferencia entre el bien y el mal, o más bien, su similitud. Para él, no existe una clara distinción entre ambos, no hay negro o blanco, sino muchos tonos de gris. En “Man on the Street” se nos revela que Dollhouse tiene un propósito oculto, a escala global, una meta señalada en la agenda que va más allá de proporcionar a la gente vías de escape hacia sus más oscuras fantasías. De esta manera, la historia de Dollhouse expande horizontes. La promesa implícita de una trama compleja más allá de lo que ya habíamos visto se hace por fin realidad.
Fingir. Fantasía. Sexo. El glosario Whedon no es muy amplio, pero es contundente. Es lo necesario, lo que distingue a un buen guionista, a un gran narrador, del resto. Ser consciente de la importancia de estas palabras es crucial para adentrarse en el whedonverso. Gracias a este episodio, podemos ver por fin en la pizarra esas palabras bien escritas, grandes, y con buena caligrafía. Whedon quiere que nos miremos en el espejo con “Man on the Street”, y que nos asustemos un poco de lo que vemos, pero lo peor parece estar por venir. Su empeño por mostrarnos los deseos más oscuros del ser humano desvela su idea de que no somos intrínsecamente buenos o malos, sino que todos somos una combinación de ambas cualidades, aunque algunos inclinen su balanza hacia un lado u otro. Nuestras fantasías nos definen. Dime qué deseo más oculto te gustaría llevar a cabo y te diré quién eres. Y todo esto, por supuesto, está directamente enlazado con las características y necesidades más primarias del ser humano. El amor, el odio, el sexo. Así somos, y así nos lo cuenta Whedon.
Los personajes de Dollhouse están cada vez más definidos. El esperadísimo encuentro entre Ballard y Echo nos da mayor información sobre las personalidades de ambos. Ballard tiene una fantasía, y esta es Caroline, Echo, o la persona que él mismo ha creado en su mente. Su primer encuentro con Echo, la esclarecedora conversación con Joel Mynor (un acertadísimo personaje, que espero ver más), y su
posterior encuentro sexual con Mellie dejan claro que Ballard se está dejando llevar por sus instintos, por sus deseos y fantasías, sin importar el daño colateral. Es la única manera de explicar por qué demonios un agente del FBI desvela información confidencial a su vecina, aparte de ser un mecanismo narrativo para llevarnos a la sorpresa final (sorpresa a medias, teniendo en cuenta que Mellie presentaba los rasgos clásicos de personaje que da la campanada tarde o temprano). Como decía, la fantasía de Ballard es Echo, Caroline, o más bien alguien que solo conoce en su mente (“Go live in your real world. If you’ve ever been”, le dice Mynor), su propia muñeca, lo que nos lleva a otra gran reflexión. Whedon vuelve a decirnos, con su particular tono afectado y sutil (no parece ser tan pesimista a primera vista), que no conocemos a nadie realmente, que todos fingimos, que todos ocultamos algo. Algo que nos define.
Esta semana, Dollhouse nos ha dado mucho más, aparte de toda la parafernalia psicológica de los párrafos anteriores. Nos ha dado una gran pelea en un oscuro callejón (con reminiscencias a Buffy, por supuesto), algo más de humor (“Porn!”), y grandes frases (DeWitt: “I played a very bad hand very well, there’s a distinction”). Además de eso, “Man on the Street” nos ha ofrecido un interesante, pero algo fallido punto de vista documental, a través de entrevistas a gente normal de la calle (muy útil para contarnos todo eso del bien y el mal, y lo difícil que es distinguirlo, pero poco creíble). También nos ha dado sorpresas: Mellie, la activa “durmiente”, los abusos de Hearn a Sierra (esto daría para otro párrafo sobre nuestros impulsos vitales e irrefrenables, pero seguro que habrá más ocasiones de revisar el tema) o las veinte Dollhouses a nivel global. Además de eso, el episodio está aderezado por grandes interpretaciones. Es oficial, la Dushku está en estado de gracia. Los demás cumplen a la perfección. Y por último, pero no por ello menos importante, nos ha vuelto a dar a Ballard sin camiseta (espero que se me permita esta pequeña anotación frívola). Pero sobre todo, esta semana, Dollhouse nos ha dado a Whedon, al verdadero Joss. “Man on the Street” es un episodio repleto de acción, información, revelaciones. Todo cuidadosamente entrelazado en una intrincada filigrana. El objetivo ha sido fijado, los parámetros perfectamente introducidos. ¿Conseguirá Dollhouse llegar hasta el final establecido, o se quedará en mera fantasía?
Lo dicen en las noticias: “Como en todo buen cuento de hadas, la historia se vuelve más intrincada, con más ramificaciones”. La fantasía de Joss Whedon no hace borrón y cuenta nueva, pero casi. Los anteriores cinco episodios de Dollhouse, a pesar de la valiosa aunque escasa información que van desvelando poco a poco, quedan en mera anécdota, en simple introducción comparados con “Man on the Street”. El verdadero arranque de Dollhouse, según los propios Whedon y Dushku, ha conseguido superar las expectativas creadas temerariamente durante toda la semana, y no solo por la descarga de información (que no es lo que hace que la serie sea mejor), sino porque como Echo, Dollhouse da definitivas muestras de personalidad.
Hemos tenido que esperar cinco semanas para que la serie encontrase su ritmo, y su rumbo, y por supuesto, es Whedon, en calidad de guionista (él solito) el que pone casi todas las cartas sobre la mesa y nos engancha definitivamente a su Dollhouse. Hasta ahora, nos habíamos tenido que conformar con ciertos trazos de la personalidad de Joss y su trabajo esparcidos por los episodios, pero era como si la propia Dollhouse hubiera suministrado un “doll” para hacer el trabajo
de Whedon. Un muñeco que tuviera algunas de las características más reconocibles del maestro para que se encargara de la serie hasta que el verdadero Joss despertase de su letargo. Cuando por fin su casa de muñecas (la FOX), le dio libertad para ser él mismo, Whedon se sacó de la manga un episodio que coloca definitivamente a Dollhouse en el mapa (y que hará más duro el golpe de la cancelación, si finalmente llega). En “Man on the Street”, encontramos los clásicos temas Whedon, más pulidos que nunca, pero quizá por ello, más confusos y desafiantes. A estas alturas, ya sabemos que a Whedon le obsesiona la diferencia entre el bien y el mal, o más bien, su similitud. Para él, no existe una clara distinción entre ambos, no hay negro o blanco, sino muchos tonos de gris. En “Man on the Street” se nos revela que Dollhouse tiene un propósito oculto, a escala global, una meta señalada en la agenda que va más allá de proporcionar a la gente vías de escape hacia sus más oscuras fantasías. De esta manera, la historia de Dollhouse expande horizontes. La promesa implícita de una trama compleja más allá de lo que ya habíamos visto se hace por fin realidad.Fingir. Fantasía. Sexo. El glosario Whedon no es muy amplio, pero es contundente. Es lo necesario, lo que distingue a un buen guionista, a un gran narrador, del resto. Ser consciente de la importancia de estas palabras es crucial para adentrarse en el whedonverso. Gracias a este episodio, podemos ver por fin en la pizarra esas palabras bien escritas, grandes, y con buena caligrafía. Whedon quiere que nos miremos en el espejo con “Man on the Street”, y que nos asustemos un poco de lo que vemos, pero lo peor parece estar por venir. Su empeño por mostrarnos los deseos más oscuros del ser humano desvela su idea de que no somos intrínsecamente buenos o malos, sino que todos somos una combinación de ambas cualidades, aunque algunos inclinen su balanza hacia un lado u otro. Nuestras fantasías nos definen. Dime qué deseo más oculto te gustaría llevar a cabo y te diré quién eres. Y todo esto, por supuesto, está directamente enlazado con las características y necesidades más primarias del ser humano. El amor, el odio, el sexo. Así somos, y así nos lo cuenta Whedon.
Los personajes de Dollhouse están cada vez más definidos. El esperadísimo encuentro entre Ballard y Echo nos da mayor información sobre las personalidades de ambos. Ballard tiene una fantasía, y esta es Caroline, Echo, o la persona que él mismo ha creado en su mente. Su primer encuentro con Echo, la esclarecedora conversación con Joel Mynor (un acertadísimo personaje, que espero ver más), y su
posterior encuentro sexual con Mellie dejan claro que Ballard se está dejando llevar por sus instintos, por sus deseos y fantasías, sin importar el daño colateral. Es la única manera de explicar por qué demonios un agente del FBI desvela información confidencial a su vecina, aparte de ser un mecanismo narrativo para llevarnos a la sorpresa final (sorpresa a medias, teniendo en cuenta que Mellie presentaba los rasgos clásicos de personaje que da la campanada tarde o temprano). Como decía, la fantasía de Ballard es Echo, Caroline, o más bien alguien que solo conoce en su mente (“Go live in your real world. If you’ve ever been”, le dice Mynor), su propia muñeca, lo que nos lleva a otra gran reflexión. Whedon vuelve a decirnos, con su particular tono afectado y sutil (no parece ser tan pesimista a primera vista), que no conocemos a nadie realmente, que todos fingimos, que todos ocultamos algo. Algo que nos define.Esta semana, Dollhouse nos ha dado mucho más, aparte de toda la parafernalia psicológica de los párrafos anteriores. Nos ha dado una gran pelea en un oscuro callejón (con reminiscencias a Buffy, por supuesto), algo más de humor (“Porn!”), y grandes frases (DeWitt: “I played a very bad hand very well, there’s a distinction”). Además de eso, “Man on the Street” nos ha ofrecido un interesante, pero algo fallido punto de vista documental, a través de entrevistas a gente normal de la calle (muy útil para contarnos todo eso del bien y el mal, y lo difícil que es distinguirlo, pero poco creíble). También nos ha dado sorpresas: Mellie, la activa “durmiente”, los abusos de Hearn a Sierra (esto daría para otro párrafo sobre nuestros impulsos vitales e irrefrenables, pero seguro que habrá más ocasiones de revisar el tema) o las veinte Dollhouses a nivel global. Además de eso, el episodio está aderezado por grandes interpretaciones. Es oficial, la Dushku está en estado de gracia. Los demás cumplen a la perfección. Y por último, pero no por ello menos importante, nos ha vuelto a dar a Ballard sin camiseta (espero que se me permita esta pequeña anotación frívola). Pero sobre todo, esta semana, Dollhouse nos ha dado a Whedon, al verdadero Joss. “Man on the Street” es un episodio repleto de acción, información, revelaciones. Todo cuidadosamente entrelazado en una intrincada filigrana. El objetivo ha sido fijado, los parámetros perfectamente introducidos. ¿Conseguirá Dollhouse llegar hasta el final establecido, o se quedará en mera fantasía?
Artículo escrito por Pedro J. García
29 comentarios:
Acabo de verlo y aún no he reaccionado. Sí, me esperaba que Mellie "diera la campanada", pero no así... qué buena tecnología tienen, activando hasta por teléfono...
Uff... a ver si digiero...
A Mellie me la veía venir...
No creo que los capítulos anteriores estén de más, de hecho, si no hubieran sido así, éste no nos habría impactado tanto.
Yo también quiero más de Joel Mynor. Y quiero más de DeWitt. Ese personaje me desconcierta. Se dejan caer algunas frases que hacen que me pregunte quién es esa mujer y qué hace ahí... más alla de que sea la "madame" de esta Dollhouse, claro. ¿Qué vinculación tiene con el proyecto? ¿Cuál es su pasado? (no sé si es que yo voy viendo señales dónde no las hay, pero... ¿alguien más piensa que esa mujer sufrió abusos sexuales? en caso de que sea así... ¿cómo influyen en ella y en su personaje? tenemos mucho que descubrir de DeWitt todavía).
Sé que ya lo he dicho varias veces, pero... ¡esa olla hirviendo! Es de esas cosas que no son importantes, no tienen relevancia, pero ayuda a crear el ambiente apropiado... me gusta aprender...
Victor es supertierno. Langton Y Claire juntitos en el balcón. "¡Porn!" y el hombretón que quiere tener una experiencia homosexual. Que cuando Topher sale a hablar con Langton y vuelve, sepas que algo ha pasado. El mensaje. El callejón oscuro. Ballard sin camiseta (jeje).
Ya ha empezado, agárrense a sus asientos... disfruten el viaje, porque todavía no sabemos cuál será el destino...
Los capítulos anteriores, no están "de más" para nada!!, espero que no haya dado esa impresión lo que he escrito, aunque veo que un poco sí. Era mi manera de decir: Los 5 anteriores han estado bien, muy bien, pero al lado de este, se quedan un poco en anécdota, en episodios de relleno de mitad de temporada (siempre en términos de comparación).
Me encanta DeWitt. Atención a la foto que he puesto de ella. Está hablando con Echo, y se supone que la está mirando, pero tiene la mirada completamente perdida. ¿Qué estará pensando? Adoro a Olivia Williams.
Te juro que no sé qué es eso de la olla hirviendo! Me pasó completamente desapercibido. Voy a verlo.
en la pelea en la cocina hay por ahí una olla echando humo como si lo que hubiera dentro estuviera hirviendo... no es nada extraordinario, pero durante toda la escena estuve en tensión pensando que se les iba a volcar encima...
Los chinos son muy educados. Se quitan de enmedio cuando se ponen los otros dos a pelearse en su cocina (supongo que ahí estaba la olla hirviendo, tampoco lo sé). Anda que me vienen dos, por muy buenos que estén (ella y él) a montar esa pelea en mi cocina (que les rompen hasta la puerta de la nevera! tos los congelaos echados a perder) y les quito las tonterías de una colleja. Hombre ya.
insulto en chino a Ballard y Echo pero ya!
adoro tu crónica fuertecito y todos los comentarios q se han derivado sobre ella.
a mí la olla hirviendo tb me puso de la olla (jaja chiste fácil) toda la escena.
la pelea fue muy buffy, sí, pero tenía un tono un poco más "realista", no créeis? menos saltos imposibles y esas cosas. y los brazos de ballard... mmm...
no habéis comentado nada sobre quién será el infiltrado dentro de la dollhouse! la china? fred/amy? el mismo guardián de echo? (como veis me sé todos los nombres
y la llamada teléfonica de dewitt a mellie activándola? esa frase de las florecitas yellow y green me puso la piel de gallina.
ays! voy a verlo otra vez, q me apetece.
Yo tengo tres candidatas: Claire (ya la hemos visto preocupada por los activos y ese planito de ella con Langton al final de capítulo, bueno, es una opción), la ayudante de Topher (el típico personaje que pasa desapercibido y es tratado un poco mal por el resto pero es tremendamente inteligente y blablablá) o la misma DeWitt (esto ya es un poco más retorcido, peeero... antes ya le veía algo, pero después del último capítulo creo que es un personaje que puede dar muchas sorpresas... incluso ésta).
Langton (el guardián de Echo), puede estar también ayudando, pero él no es directamente la persona, porque se supone que quien introdujo la modificación lo hizo mientras Topher hablaba con él...
Menos mal que ha habido alguien más que ha reparado en la olla xD
Richi, la siguiente la tienes que escribir tú!!!
Me encantó tu parrafada fuertecito.
No sé q mas poner de lo q has puesto q ha sido bastante, aah si!!, el momento Langton apareciendo de la nada cuando el .... iba a seguir jugando con Sierra. Fue bestial, no me lo esperaba.
Joss Whedon es un genio y me alegra saber q lo escribió este capítulo, se nota. xDD
Fijo q estarías celoso de la Mellie no Fuertecito??, aunq al menos has podido disfrutarme sin camisa, a lo Richard Cypher. jajajajajajajajaja
Veo que te empeñas en adoptar las personalidades de mis hombres televisivos fetiche. Richard, Paul, ¿será Jack el siguiente? Tú lo que quieres es que te co...
me encanto leer, aunque no la he visto todavia, estas semana se las he dedicado totalmente a mi amado Gregory House y al divino de chase
alligator!
Ya lo he visto y aun estoy un tanto ido... como DeWitt hablando con Echo. Muchas cosas ocurren y aun tengo q dijerirlas.
Porn!
Lo mismo me paso a mi con la Olla, no veia el momento en que uno de los dos se la tirase al otro y la cara de Ballard luchando, arte eso arte y morbo en estado de gracia.
Sobre el infiltrado... descartamos a Langton y a Topher, Claire es un tanto predecible que pueda ser ella por lo que lo descartaria y la chinita creo esta por estar. No puedo decidirme aun.
Pero Eliza y Whedon son los dioses del capitulo. Nos falta un tercero para hacer la santa Trinidad y como no podia ser otra cosa el destete de Ballard.
la santísima dualidad de whedon y dushku yo la convertería en santísima trinidad añadiendo a miss olivia william. q personaje, q actriz, q frialdad!
ella es dios (sin desmerecer los tetúmenes de ballard, of course)
La Grr Argh! trinidad: Dushku, Whedon y la Santa Virgen de la Anticipación... está claro.
DeWitt/Williams está tremendísima. Repito: el momento final, hablando con Echo... Esa mirada perdida me desconcertó y me fascinó mucho. Ya me dio buena espina desde el piloto: Jefaza, fría, acento british... Soy fan oficial. ¡SVA!
se me olvidó comentar el acento british. gracias pedro.
a q me recuerda a mí esto del acento british en medio de tanto yanqui... a qué será... que no me viene a la mente ahora mismo, oiga...
jeje Ricardo tiene razón... aunque últimamente está como de moda meter personajes ingleses en series americanas, como Lila en Dexter... es como cuando meten al personaje negro, al personaje gay... pues ahora también al inglés.
A mi me tiene fascinada el personaje de DeWitt, y si, yo también pienso que tuvo que sufrir algún tipo de abuso, porque al final dice que es bueno no recordar. La actriz, además me parece excelente.
En fin, que todo el capitulo me ha parecido fabuloso
ola soy del blog http://blogdollhouse.blogspot.com/. Me dejaste un mensaje el otro dia y queria saber si te gustaria afiliar nuestros blogs
un saludooo!!
Yo sigo dandole vuelta al asunto "Alguien dentro" no puede ser una treta de DeWitt para que Ballard deje de lado la pista de Dollhouse y se inmiscuya en los asustos de la casa de muñecas?
Existira realmente algun infiltrado?
Hola!!
La verdad es que el capitulo estuvo genial :D, fue realmente increíble ... anda que no se nota que Joss tuvo más que ver aquí ^^. Los diálogos fueron geniales incluso hilarantes. Me encanta el rumbo que está tomando la serie ^^.
PD: Gracias por comentar por mi web ;). Tu blog es muy completo ^^. Saludos !! :D
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Club de Fans de Dollhouse en España:
www.dollhouse.es.gd
==
Pol, yo también pensé que podría ser algo así, que formase parte de la treta de DeWitt para jugar bien esa mala mano... después pensé que sería mucho más rebuscado que DeWit era la infiltrada (soy una conspiranoica, me sale solo)... después volví a pensar que era parte de la treta y después decidí que iba a dejar de pensarlo, al menos, hasta el próximo capítulo ^_^
Puede ser parte de DeWitt pero sin contar con el conocimiento de los d+...
Una cosa q no entendi, a ver... DeWiit ordeno salir a Dominic cuando le encargo al otro que se encargase de Melissa, luego Dominic sabe que Melissa era un activo pero DeWitt no queria que este supiese que querian matarle?
Ahi me lie un poquito. De ser asi, que mas cosas podria ocultarle DeWitt al resto?
yo el que lo hiciese salir creo que tenía más que ver con lo que quería aparentar delante del otro (que no me acuerdo de su nombre)... porque después Dominic sabe que Mellie es un activo y sabe que ha matado al otro porque se ha encargado de que el tipo no sea rastreable... pero DeWitt esconde algo... esconde su pasado, esconde sus intenciones... y a veces parece un poco perdida... también he llegado a pensar que DeWitt es otro activo programado para ser la jefa del sitio y que Dominic es su "cuidador" y como DeWitt sabe cómo funciona el sitio y le quedan restos (porque las pizarras no se borran completamente), quiere acabar con la organización (lo dicho, conspiranoica... pero es una línea de desarrollo bastante lógica).
En fins, qué me gusta "charlotear" de series...
Y pq esa mania de Dominic por pegar a Echo?
tp entendi muy bien el momento en el que el llego, hablo del capitulo de Echo ciega, mato al otro y va y le pega.
Ese tio me saca de quicio, y me encanto la mirada que Echo le echo al final... I see perfectly
él dice todo el rato que Echo puede convertirse en la nueva Alpha... pero es extraño, porque si la quería muerta, podría haberla matado allí... no sé...
las miradas de Echo a Dominic o con Dominic de por medio, son tremendas, porque el gesto que le hace a Sierra en el capítulo 3 como diciendo "ahora no, que él está aquí", fue mortal... esos gestos y miradas son las que a mí me tienen realmente intrigada... jiji.
Joss sabe como hacernos enamorar de personajes oscuros, malditos, con una carga emocional a sus espaldas y con leves muestras de bondad.
Y no, no hablo de Dewitt; Con ella contamos desde el primer minuto..me da que es algo asi como la evolución natural de "eve"(ATS).
Salvando las distancias, un personaje de apariencia ruda o que intenta aparentarlo, con su dosis de fragilidad y con un transfondo bastante más grande.
Evidentemente las comparaciones son odiosas y en esta que acabo de hacer, EVE acaba en el retrete.
Sí creo en la teoría del topo y sigo en mi idea de que Sierra se terminará enfrentando a Echo tarde o temprano.
La nueva W&H del mundo del entretenimiento se plantea bastante potente para tener un final de apocalipsis.
¿veremos a echo, sierra, mellie y john en un callejón sin salida...esperando la muerte..aunque luchando por ella?
Gran episodio, gran análisis!
Muy buena review (o sea, el texto que has escrito, que no sé si se dice review, porque iba a llamarlo redacción, pero suena muy a colegio. Así que digo review). Es verdad que este capítulo da un punto y aparte a Dollhouse, cosa que yo también creo que necesitaba, y encima es un episodio bueno porque se nota que lo ha escrito Joss. Quizá sobran las grabaciones de la gente por la calle opinando sobre Dollhouse, pero supongo que si esa parte se hubiera eliminado el capítulo se hubiese llamado de otra forma. xD
Hace algo de tiempo que vi este episodio, así que no me acuerdo de muchos detalles (porn?), pero lo que sí recuerdo es la pelea de Echo-Ballard. Dios, la he disfrutado pero bien!!
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