jueves, marzo 12, 2009

Josshouse


Es un absoluto placer y privilegio para mí presentaros el estreno de Vickyboom como whedonite activa en este blog (de acuerdo, ya me dejo los juegos de palabras). Ella ha escrito para nosotros una valoración global sobre Dollhouse (como no podía ser de otra manera), tras haber visto los cuatro primeros episodios. Es el momento perfecto para una evaluación general sobre la serie, y Vickyboom nos la sirve en bandeja de plata. Gracias por escribir. Y a vosotros, gracias por leer.


Josshouse, escrito por Vickyboom.


Teniendo en cuenta que mi incursión en la ficción de Whedon es reciente, poco o casi nada puedo hablar de lo que supone la llegada de su última criatura a la pequeña pantalla y de si esta está a la altura de sus antecesoras. Para los que llevan tiempo viviendo en el Whedonverso, Dollhouse está sujeta, inconscientemente, a cumplir un mínimo de calidad que la haga, si no mejor, igual de eficaz que Buffy o Angel: cuando un genio nos regala arte una vez, automáticamente esperamos (incluso, exigimos) que siempre nos lo vuelva a regalar.

Libre entonces de la presión que supone conocer profundamente al genio, opinar sobre Dollhouse debería resultarme sencillo pero… no lo es tanto. Mis sensaciones son algo contradictorias pero mayoritariamente buenas. Con los ecos antes del estreno de una trama que parecía recurrente y facilona, llegó el piloto de la serie y se quitó de un plumazo esa etiqueta. Dollhouse comienza (y me refiero a los tres primeros minutos) muy al estilo Whedon: dejándonos con la duda de qué es lo que le ha pasado a Caroline para que se vea obligada a formar parte de la empresa de DeWitt, qué fue lo que hizo para que entrar en Dollhouse (que aún no sabemos realmente qué es) sea su consecuencia más directa y para que Caroline pase a ser Echo. Un punto de partida simple que, sin embargo, nos perseguirá en cada capítulo: “Hablo de borrar la pizarra”, dice Adelle DeWitt. “¿Alguna vez has intentado borrar una pizarra de verdad? Siempre ves lo que ponía antes…”, contesta Caroline. Enigmáticas frases que van cobrando sentido conforme avanza la serie.

En la primera toma de contacto con Dollhouse, en el episodio piloto, hay que darse un respiro para asimilar toda la información que nos da, intentar ordenarla y buscarle sentido (algo que realmente sucede conforme avanzan los capítulos). Este estimulante primer episodio deja una sensación ambigua, de atraparte por completo y, a la vez, de notar que existen vacíos extraños. Empezamos a conocer en qué consiste el (poco ético) proyecto Dollhouse y a los personajes que le dan forma: la jefaza de todo, su guardia faldero, el joven científico que maneja cerebros a su antojo, el protector de Echo, el agente del FBI empeñado en demostrar la existencia de La casa de muñecas… y los activos: personas encargadas de realizar las más variopintas misiones por encargo a partir de un borrado-postmodelado de memoria. Y aquí entra en acción Echo, o lo que es lo mismo: Eliza Dushku.

En estos cuatro capítulos es ella la que otorga verdadera fuerza a la serie (aunque no la única: DeWitt, Ballard y Langton hacen bastante bien el resto). Camaleónica como no esperaba que pudiera llegar a ser, Dushku imprime a la historia un poder absorbente que consigue que no te muevas del sofá y que quieras saber más y tener más Echo. Cierto es que, con este personaje, ha tenido algún altibajo que otro y que en más de una ocasión ha recordado a Faith (esos movimientos de macarrilla, la actitud de “Eh tío, yo puedo con todo!” y alguna que otra coletilla parecida al ‘five by five’). Sin embargo, a pesar de esos puntos flacos logra una muy creíble versatilidad en cada uno de los ‘subpersonajes’ en los que se convierte Echo. En el último capítulo hasta la fecha, ‘Gray Hour’, el mimetismo y la perfección del personaje es brutal: Echo, modelada para ser Taffy, una cazatesoros experimentada, es borrada a distancia sin que nadie sepa cómo. Y es ahí donde la actriz se crece y se supera a sí misma, a la hora de cambiar en un abrir y cerrar de ojos una personalidad por otra. Sus ojos, su expresión, su cuerpo frágil y su desconcierto te golpean en lo más hondo, te hacen caer rendido a sus pies y asumir que es ella, Eliza Dushku, y no otra, la única que podía dar vida a este personaje formidablemente rico en complejidad y múltiples registros. A mí, personalmente, me rompe el alma cuando le dice, refiriéndose a uno de los tipos con los que iba a robar las obras de arte, a Langton: “Está roto…”. Tremendo.

Sobrevolando constantemente cual rapiña la posibilidad de cancelar la serie por los dichosos mínimos de audiencia (al parecer bajaron bastante con este último episodio), creo que si dejan que Dollhouse se ubique, asiente y coja forma, puede darnos grandes momentos y muchas alegrías. A nadie se le escapa que no es una serie cualquiera, que no sobrevive con la vieja táctica de un caso por capítulo resuelto al final del mismo y a la semana siguiente vuelta a empezar. No. Es bastante más intensa que eso, con tramas entrelazadas que sólo pueden descubrirse poco a poco y con unos personajes granados en detalles que requieren tiempo para poder ser explotados. Necesita poder desarrollarse del todo… Espero que en la FOX lo comprendan y nos dejen seguir disfrutando de otro de los mundos, uno más, del genio Whedon.


Artículo escrito por Victoria Santiago

5 comentarios:

Alicia dijo...

Bravo!!!

Solo un comentario, sobre Gray Hour (es el que tengo fresco jeje, no sé si tenía algo que decir de los anteriores). Hablas de los fallos, de ver a Faith en Echo... también me pasó con esta Taffy, la vi en ese cuerpo y asumí que era donde debía estar. Pero para mí la genialidad de este capítulo es cuando aparece Sierra y... es Taffy! Tan Taffy como podría ser en Echo.

Y me parece muy triste que tengamos que pasarnos el día rezando porque los señores de la Fox le den una oportunidad :(

Pol dijo...

Wellcome!!!

Genial el resumen. Una gran verdad y como todos coincido en que no es justo tener que estar preguntandonos constantemente cuando llegara el dia en que Fox cancele Dollhouse sin darnos tiempo a disfrutar de todo lo que puede mostrarnos.

Coincido tb en la gran frase de Echo en Gray Hour, pero me mueve algo dentro cuando despues de decirle eso le dice "Yo no estoy rota"

Pedro dijo...

A mí lo que me da escalofríos es lo de la pizarra... y lo de que aunque se borre, se sigue viendo lo que había escrito... ufff.

Vickyboom dijo...

Hola!

Tienes razón Alicia, la transformación Sierra-Taffy es increíble y dices "Coño, si es que es como la Taffy de Echo!". Sin embargo, no sé, Eliza Dushku me dejó tan atrapada en este capítulo que ni percaté de lo bien que lo puede hacer Sierra. Si le dan tiempo, la mujer de la cara difícil de mirar nos puede dar auténticos momentazos

Encantada Pol! Sí: realmente el momento en el que se encuentra con Langton es conmovedor de principio a fin. Qué penica me dio cuando le dice "Yo no estoy rota..." Pobrecita, si es que parecía una niña.

Bueno whedonites, esta noche más. Yo estoy que no meo esperando el 5º capitulo!

devilniced dijo...

Sinceramente, creo que nos hemos auto-impuesto que esta serie debe de ser Lo más pq hace tiempo que Joss no entra en tv y se merece su trono triunfal..., al menos yo lo hice inconscientemente.

Soy negativo en este caso y creo que Fox volverá a usar su nombre con propiedad y zorreará un poco la serie.

Tengo la sensación de que , a diferencia del resto de las series del universo Whedon, aquí se enfoca muchisimo el peso en ECHO.

No me malinterpreteis; No hace falta conocer al genio ni sus obras para saber que al instante que esos secundarios que están por ahi son los grandes de la historia y que cuando se descubran vamos a orgasmizar.

No me suele gustar el esquema "el caso de la semana" y es curioso pq , en cierta forma, Joss siempre actuó así..o a su manera lo hizo.

Lo que más me incomoda es ver a Eliza y no poder sacar TRUE CALLING de mi cabeza...dicho esto, no ayuda para nada los PREVIOS de cada capitulo o los momentos con esas cortinillas de regreso mental que tanto se parecen a los "regresos" de la difunta true.

Confio en whedon. Es el master.

pd: queridos, queridas.. tb he agregado este maravilloso blog a los enlaces del mío.

Todo un honor.

saludos y , genial articulo!