
El pase doble de “The Public Eye” y “The Left Hand” es el comienzo de la estrategia de FOX para acelerar el triste e inevitable proceso de desaparición de Dollhouse de su programación, de cara a la nueva parrilla de la cadena. Por suerte, la narración de Dollhouse es cada vez menos episódica, y en concreto, estos dos capítulos abarcan una sola trama que comienza en “The Public Eye” y concluye al final de “The Left Hand”, y que sirve de desencadenante de lo que probablemente sea el resto de la serie (o sea, que venía de perlas ponerlos los dos juntos). Si bien el primero de los dos me pareció un episodio altamente irregular (buenas ideas y avance de la trama, pero las peores interpretaciones de lo que llevamos de serie y un guión y ejecución increíblemente torpe), “The Left Hand” continúa exactamente donde el episodio anterior lo dejó, pero por suerte, con otra guionista tomando el relevo (Tracy Bellomo). Este episodio está mucho mejor estructurado que el anterior. El comienzo es interesante, la tensión está muy bien manejada a lo largo de todo el capítulo, y el desenlace contiene las dosis perfectas de acción y revelaciones. Sin embargo, el nivel ha descendido bastante desde el comienzo de la temporada.
Lo que llevamos de segunda temporada de Dollhouse está siendo una larga etapa de transición, que estallará inevitablemente en los próximos episodios, los primeros escritos después del anuncio de la cancelación. Se trata de desplazar la atención de la dollhouse de L.A. a un plano mucho más superior. De lo íntimo a lo público, de lo micro a lo macro, donde el poder funciona de otra manera, y luchar es mucho más complicado. Es un cambio necesario para llevar a Dollhouse a buen puerto, pero lo cierto es que los personajes de esta serie, al igual que los de las demás creaciones de Whedon, funcionan mucho mejor a una escala menor. La trama política suele resultar en escenas poco creíbles y diálogos algo almidonados.
Por suerte, seguimos en una serie Whedon, y el sacrifico de los personajes y la tramas más íntimas a favor de las grandes tramas nunca será total. De acuerdo, seguimos sin ver a Victor y Sierra, pero Echo ha vuelto en este episodio. Su consciencia de sí misma ha alcanzado un punto álgido. Ya se ha aceptado como Echo, y no está dispuesta a dejarla machar. Por mucho que Bennett le recuerde quién es, o quién fue (Caroline), Echo quiere seguir siendo Echo. Después de la atroz interpretación como Bree en el episodio anterior, Eliza Dushku me reconquista con la faceta más convincente de su multipersonaje.

Por otra parte, el humor vuelve (después de desaparecer por completo en “The Public Eye”) como de costumbre, de la mano de Topher Brink. Y en este episodio por partida doble, gracias a la increíble versatilidad de Enver Gjokaj. Topher descarga su personalidad en Victor para llevar a cabo una misión desde la dollhouse de Washington, sin tener que delegar en nadie desde Los Ángeles. Pero, ¿tanto Topher Brink puede ser demasiado Topher Brink? Efectivamente. Hasta el hilarante encuentro de ambos Tophers al final del episodio, las escenas de Enver, a pesar de su buen hacer, se hacen repetitivas y ligeramente irritantes (la parodia funciona solamente en la primera escena, a pesar de que Gjokaj está impresionante de principio a fin). Sin embargo, el Topher Topher nos da las mejores escenas del episodio, gracias a su interacción con Bennett. Desde que el científico reconoce su fascinación por ella en el episodio anterior, las expectativas por un evidente encuentro van creciendo. Y por suerte, se cumplen (el flirteo inicial de ambos es uno de los mejores momentos del episodio).
Summer Glau (otro miembro del cast principal de Firefly que hace de villano en otra serie Whedon, como ya lo hiciera Alan Tudyk en la propia Dollhouse) sigue recibiendo papeles a su medida. Su interpretación de Bennett Halverson es exquisita. Del trastorno obsesivo compulsivo que mostraba en “The Public Eye” a la inocencia y vulnerabilidad empollona de “The Left Hand”, Glau da un auténtico recital de expresividad contenida.

Y gracias a Bennett y a la dollhouse de Washington, tenemos superpoblación de villanos en Dollhouse, por lo que un rápido exterminio se antoja necesario. El jefe de la casa de D.C. no tiene rival ante nuestra DeWitt (inevitable momento girl power, Adelle manejando el “asunto” con sus propias manos) . Y la insoportable Cindy Perrin desaparece (esperemos) de la ecuación (Ding dong, the witch is dead!) Bastante tenemos ya con nuestros queridos malos, que en este episodio son los buenos. Más o menos.
Lo más interesante de Dollhouse sigue siendo su firme y certero empeño en hacernos reflexionar sobre la identidad del ser humano. En este caso, extrapolando la idea al campo de la política y la imagen pública. En Dollhouse se cuestiona la identidad de algún presidente de los Estados Unidos (no se dan nombres), y se amplían las consideraciones morales a través del senador Daniel Perrin y una nueva modalidad de “imprint”: mejorar una personalidad de un sujeto, en lugar de borrar y sustituir, para así conseguir una versión actualizada y mejorada de uno mismo. Justamente lo que busca Echo. Sin duda, la doll va camino de tomarle la delantera a su creador, que teme (y a la vez le fascina) que las “máquinas” tomen el control de sus vidas, y el control en general. Como diría Ian Malcolm, “la vida se abre camino”.

Esperemos que Whedon sea capaz de combinar la gran escala a la que inevitablemente nos conduce la serie (no podemos olvidar “Epitaph One”), con el fascinante retrato introspectivo de Echo y los demás personajes. Si lo consigue, Dollhouse podrá marcharse como un triunfo. Veamos si los siguientes episodios suben el nivel. Si no, empezaremos a preocuparnos.
Lo que llevamos de segunda temporada de Dollhouse está siendo una larga etapa de transición, que estallará inevitablemente en los próximos episodios, los primeros escritos después del anuncio de la cancelación. Se trata de desplazar la atención de la dollhouse de L.A. a un plano mucho más superior. De lo íntimo a lo público, de lo micro a lo macro, donde el poder funciona de otra manera, y luchar es mucho más complicado. Es un cambio necesario para llevar a Dollhouse a buen puerto, pero lo cierto es que los personajes de esta serie, al igual que los de las demás creaciones de Whedon, funcionan mucho mejor a una escala menor. La trama política suele resultar en escenas poco creíbles y diálogos algo almidonados.
Por suerte, seguimos en una serie Whedon, y el sacrifico de los personajes y la tramas más íntimas a favor de las grandes tramas nunca será total. De acuerdo, seguimos sin ver a Victor y Sierra, pero Echo ha vuelto en este episodio. Su consciencia de sí misma ha alcanzado un punto álgido. Ya se ha aceptado como Echo, y no está dispuesta a dejarla machar. Por mucho que Bennett le recuerde quién es, o quién fue (Caroline), Echo quiere seguir siendo Echo. Después de la atroz interpretación como Bree en el episodio anterior, Eliza Dushku me reconquista con la faceta más convincente de su multipersonaje.

Por otra parte, el humor vuelve (después de desaparecer por completo en “The Public Eye”) como de costumbre, de la mano de Topher Brink. Y en este episodio por partida doble, gracias a la increíble versatilidad de Enver Gjokaj. Topher descarga su personalidad en Victor para llevar a cabo una misión desde la dollhouse de Washington, sin tener que delegar en nadie desde Los Ángeles. Pero, ¿tanto Topher Brink puede ser demasiado Topher Brink? Efectivamente. Hasta el hilarante encuentro de ambos Tophers al final del episodio, las escenas de Enver, a pesar de su buen hacer, se hacen repetitivas y ligeramente irritantes (la parodia funciona solamente en la primera escena, a pesar de que Gjokaj está impresionante de principio a fin). Sin embargo, el Topher Topher nos da las mejores escenas del episodio, gracias a su interacción con Bennett. Desde que el científico reconoce su fascinación por ella en el episodio anterior, las expectativas por un evidente encuentro van creciendo. Y por suerte, se cumplen (el flirteo inicial de ambos es uno de los mejores momentos del episodio).
Summer Glau (otro miembro del cast principal de Firefly que hace de villano en otra serie Whedon, como ya lo hiciera Alan Tudyk en la propia Dollhouse) sigue recibiendo papeles a su medida. Su interpretación de Bennett Halverson es exquisita. Del trastorno obsesivo compulsivo que mostraba en “The Public Eye” a la inocencia y vulnerabilidad empollona de “The Left Hand”, Glau da un auténtico recital de expresividad contenida.

Y gracias a Bennett y a la dollhouse de Washington, tenemos superpoblación de villanos en Dollhouse, por lo que un rápido exterminio se antoja necesario. El jefe de la casa de D.C. no tiene rival ante nuestra DeWitt (inevitable momento girl power, Adelle manejando el “asunto” con sus propias manos) . Y la insoportable Cindy Perrin desaparece (esperemos) de la ecuación (Ding dong, the witch is dead!) Bastante tenemos ya con nuestros queridos malos, que en este episodio son los buenos. Más o menos.
Lo más interesante de Dollhouse sigue siendo su firme y certero empeño en hacernos reflexionar sobre la identidad del ser humano. En este caso, extrapolando la idea al campo de la política y la imagen pública. En Dollhouse se cuestiona la identidad de algún presidente de los Estados Unidos (no se dan nombres), y se amplían las consideraciones morales a través del senador Daniel Perrin y una nueva modalidad de “imprint”: mejorar una personalidad de un sujeto, en lugar de borrar y sustituir, para así conseguir una versión actualizada y mejorada de uno mismo. Justamente lo que busca Echo. Sin duda, la doll va camino de tomarle la delantera a su creador, que teme (y a la vez le fascina) que las “máquinas” tomen el control de sus vidas, y el control en general. Como diría Ian Malcolm, “la vida se abre camino”.

Esperemos que Whedon sea capaz de combinar la gran escala a la que inevitablemente nos conduce la serie (no podemos olvidar “Epitaph One”), con el fascinante retrato introspectivo de Echo y los demás personajes. Si lo consigue, Dollhouse podrá marcharse como un triunfo. Veamos si los siguientes episodios suben el nivel. Si no, empezaremos a preocuparnos.
Artículo escrito por Pedro J. García
11 comentarios:
La Review es cortita como dices pero muy buena como siempre así que menos tonterías y tal.
Lo único que tengo yo aquí que criticar es eso de los Tophers, lo mejor de todo el capítulo por ver la genial interpretación de esos dos actorazos que cada vez amo más y más y más y más. Y el momento en que están los dos juntos me parece de lo más genial, ver como hacen los mismos gestos a la vez. A saber las horas y horas de ensayos para llegar a eso. Me declaro fan de Enver Gjokaj desde su momento KIKI al principio de esta temporada, pero ahora ya más aún.
Ay la Summer, que grande es y que grandes personajes le da nuestro Dios. (L)
AMO DOLLHOUSE y no quiero ver su final.
NOTA: Has puesto ahí "Lo que llevamos de primera temporada de Dollhouse", querías de cir la segunda no??
Ves?? Pa que luego no digas que no te corrijo :)
Estoy tremendamente asustado y decepcionado; Hace una semana que vi este episodio y no lo recuerdo a grandes rasgos.
Me temo que DOLLHOUSE no este dejando buena huella en mi y eso es bastante triste; Quiero pensar, como bien dice nuestro Javier, que considero ambos episodios de la semana pasada como uno sólo y al globalizar se pierden detalles.
No me gusto nada la resolución del conflicto por parte del doll-presi; Esa rueda de prensa, esa negación hacía la existencia de la casa de muñecas,..no la acabo de comprender ni me interesa demasiado su conflicto de intereses.
Suponemos que los "malos de LA y Rossum principalmente" quieren que se sepa la existencia de ellos mismos para deshabilitar a nuestra casa más conocida y a ADELLE de camino, para conseguir de efecto rebote mucho más poder, etc.. Esa es la idea que deja caer el episodio en las deducciones de algunos de los protagonistas pero no me acaba de convencer, está pillada con pinzas y no me gusta. Y que el doll , apenas consciente de si mismo, haga justo lo contrario tampoco me gana.
Acabas de descubrir que eres un títere a medias, que toda tu vida pasada fueron juergas universitarias, sexo y alcohol (las tres cosas son lo mismo) y, en un flash, te sientes capaz de destruir a Rossum con un plumazo-rueda de prensa. No sé... no me termina.
El episodio es genial, no me malinterpreteis.
Respecto a las interpretaciones, yo hace tiempo que deje de fijarme en las de Eliza; No sabría decirte si es porque me repelen o es porque me han conquistado.
Summer glau siempre está perfecta para mi, aunque creo que el momento "mi cabeza-el cristal" queda un poco cómico (no digo que no sea impactante y necesario para ver el personaje).
Lo de topher siempre es una gran alegría, con lo mal que me caía en los primeros capitulos.
El personaje de Adelle está evolucionando mucho, pero no creo que de una manera perfecta. Creo en esta etapa de cambios y de confusiones(en el 2x07/2x08 vereis algo de eso) pero con tanta prisa no se si tiene momentos en los que da pequeños pasos atrás y se autoparodia como actriz.
Me ha gustado mucho este episodio.
Summer en un episodio cuyo titulo incluye "mano", cuya mano propia está muerta (y rabiosa) y loca como ella sóla..., sólo me falta que sea azul.
Genial review.
JaviLove, gracias por la corrección, lo cambio ya mismo. Es que venían las srtas Alicia y Lucía y tenía que subirlo rápido y no lo he repasado bien, por lo que has podido comprobar.
Juanma, es verdad, qué cortito el comentario xD
Estoy de acuerdo contigo en lo de Daniel Perrin. Sentí exactamente lo mismo que tú. La resolución me pareció confusa y no me interesó. En general, el personaje añade cosas muy gordas a la trama, pero no deja huella... Puede que sea por Denisof... La verdad es que, no me peguéis, siempre me pareció un actor... regulero tirando a malo.
En cambio lo del plan maléfico de la Rossum y la dollhouse DC sí me parece bien hecho. Me gusta.
Eliza a mí al principio me encantaba. Lo destaqué muchas veces. Cuando la serie no había cuajado (bueno, aún no ha terminado de cuajar, pero ya me entendéis), Dollhouse era ella. Ella llevaba el peso con la interpretación, y daba la talla. Ahora la veo más irregular. Y no sé si es que yo estoy más exigente con ella, o que ella está menos exigente con ella misma...
Summer forever. Siempre. El momento que destacas no me pareció cómico. Me pareció Terminator. Pero con ella, siempre hay varios momentos Terminator. Es la mejor del episodio, junto a Topher y Victor (JAVILOST, me ha encantado Victor como Topher, y el encuentro entre los dos, solo que me ha cansado la dinámica de las escenas... demasiado Topher, pero bueno, puede que me pueda la manía que le tengo, aunque cada vez menos, la verdad).
Adelle está estupenda. El personaje siempre es interesante, y Olivia Williams siempre la saca adelante (con sus momentos de auto parodia, es verdad xD, pero siempre).
Ah, y tres cosas que no han entrado en la review, porque no sabía dónde meterlas:
- Ballard no se echa de menos.
- Boyd es un personaje que no sirve para nada.
- La pobre Madeline... Me da penica, pero su personaje me irritó en el 2x05, y la actriz me pareció un poco lo peor, en la línea de los demás (y por cierto, yo no la veo tan guapa :P)
Gracias a los dos por vuestros aportes, amorces.
Oh. Muy ofendida me siento por el desprecio del Sr García a Denisof. Pero bueno, vamos al capítulo. Yo, como Juanma, tampoco lo recuerdo muy bien, pero lo mío se debe al cambio que ha habido en la serie entre este episodio y el posterior. De todos modos, sí recuerdo a los Tophers, de los que no me sobra lo más mínimo, y recuerdo a Bennett grandiosa, especialmente en el momento cristal (en el que no he visto a Terminator porque no he visto Terminator, pero sí pensé: no me extrañaría ver a River haciendo esto).
Sin duda un buen capítulo. Y a partir de ahora, empieza todo. Y termina todo :(
Alexis Denisof es muy majete, muy guapo, y Wesley Wyndam-Pryce es lo más grande. Pero como actor, Denisof es más bien limitadito. Lo siento.
De verdad, cuando me cogéis un comentario y me lo comentáis (valga la redundancia) en plan todos contra Pedro...
adoro a deniSOFT. sólo añadiré eso
:S
Si te refieres a Denisof, solo lo he comentado yo. Y si es en cuanto a los Tophers, qué le vamos a hacer si nos gustan???
No veo "todos contra Pedro" por ningún sitio.
Jo, ha sonado muy antipático. Lo siento. No estaba echando la bronca. Sí, era por los Tophers. Pero lo retiro.
volveré a hacer un análisis más detallado. por ahora sólo diré:
- me encanta el título de tu review ;)
- a mí lo de los dos tophers me rayó desde el principio, me pareció excesivo víctor como topher y no me hizo gracia.
- y el personaje de summer glau no me gustó. me pareció un poco mala pq el mundo me ha hecho así.
con estos dos últimos puntos creo q me posiciono en contra del resto del planeta tierra... jarl!
y sí, denisof como actor da para lo que da. (y q puta la willow)
Sabía que te encantaría el título!! :)
yo no os he afialiado todavia porque no veo mi web linkeada aqui
http://charmedfans.celebfans.org/
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