miércoles, septiembre 23, 2009

Dollhouse 1x13 - Epitaph One


Supervivencia

La cuestión es sencilla. ¿Era "Epitaph One" necesario? La respuesta es tentativa. Quizás no se trataba de enganchar al espectador reacio, que iba y venía a lo largo de los doce irregulares episodios de la primera temporada. Quizás tampoco se trataba de explicar/matizar la mitología conocida y abrir puertas al desarrollo de la misma en una posible segunda temporada. Posiblemente, "Epitaph One" no era más que la coda de "Dollhouse", un proyecto condenado a la cancelación desde el principio, y sorprendentemente renovado por la FOX para una segunda temporada. ¿Puso Whedon todas las cartas sobre la mesa? ¿Qué será de la serie ahora que hemos visto el futuro con nuestros propios ojos? ¿Será capaz el equipo de Whedon de darnos algo lo suficientemente bueno como para "rellenar" la tabla cronológica de la serie? Aunque no haya sido del todo su culpa, ¿ha caído Whedon finalmente en las redes de la narración de moda en la televisión actual?

"Epitaph One" podría ser perfectamente el final de la serie, al igual que Serenity lo fue para Firefly. Todos sabemos que Whedon planea las temporadas de sus series como arcos únicos que pueden funcionar de manera independiente al resto de la serie, y ya anunció que Dollhouse no sería una excepción. Pero quizás la naturaleza de la serie le alejó poco a poco de esa idea. Sea como fuere, lo que es cierto es que este episodio maldito no consigue aclararnos las cosas. Amplía la mitología de manera confusa, y aporta datos que alejan al espectador en lugar de darle la bienvenida. Esto hace pensar en la posibilidad de que la FOX fuera consciente del peligro de emitir un episodio así al final de la temporada, justo después de conseguir la audiencia más baja de toda la serie con "Omega". Pero las cosas han cambiado. La segunda temporada de la serie comienza el próximo viernes (sigue estando en peligro, por defecto), y nos vemos forzados a ver "Epitaph One" como un puente entre lo que hemos visto hasta ahora y lo que probablemente veremos en esta temporada, y en las próximas, si la serie continúa más allá de los trece episodios pedidos para este año. Es por esto que Whedon y los suyos se enfrentan a un gran reto: Buscar una línea argumental que no solo nos lleve al final que ya conocemos, sino que además nos aporte algo más para que el viaje de la Dollhouse a la superficie haya merecido la pena.

Por eso, personalmente voy a hacer un esfuerzo y considerar este episodio como un "episodio especial" al estilo de los episodios de realidad alternativa, aunque el esfuerzo consista en olvidarme un poco de él, porque no nos engañemos, de alternativo no tiene nada. No me malinterpretéis, no me ha parecido un mal episodio. Es más, creo que dejando a un lado todas las implicaciones externas, la historia que se nos cuenta en "Epitaph One" es sólida, está bien construida y tiene unos cuantos momentos muy notables, de los que destaco sin duda la escena entre DeWitt y su bebé roto Topher. Amy Acker es otra de las grandes bazas de este episodio, y no puedo más que entristecerme con la idea de que debido al tan comentado recorte de presupuesto para la segunda temporada, Whiskey solo aparecerá en cuatro episodios.


Felicia Day, alumna whedon por excelencia, está completamente desubicada como líder (es un decir) de un pequeño grupo de resistencia en un mundo post apocalíptico sacado sin tapujos de Resident Evil. Las escenas en el futuro son un survival horror en toda regla (más "survival" que "horror" en realidad). Y las escenas en el presente-futuro (que alguien invente un término para las diégesis que son flash-forward y flash-back a la vez) nos siguen dando pinceladas sobre los personajes. Es en momentos así cuando más echo de menos Buffy, Angel y Firefly. La confusión y desorientación que provocan estas escenas es resultado directo de una mala idea, jugar con los personajes como si los conociéramos perfectamente. Whedon los conoce, nosotros aún no. Caroline es un buen ejemplo de ello. No sería capaz de describir su personaje habiendo visto estos primeros trece episodios. Sé que de eso se trata, es un personaje con muchas facetas, muchas caras, y eso conlleva un esfuerzo mayor por parte del espectador. Pero más de una vez me he preguntado si ese esfuerzo merece la pena, porque una cosa es un personaje multidimensional y otra es un multi-personaje. ¿Llegaremos a conocer algún día a los personajes de manera que podamos olvidarnos de esto y seamos capaces de disfrutar de la serie como lo hicimos con los anteriores trabajos de Whedon?

Zone: No sewage. Which means we just walked into paradise. Keep your eyes open and your weapons cocked. Paradise wasn't built to take in strays.

Este desolador futuro sirve de herramienta una vez más para darnos a conocer las grandes implicaciones morales de la Dollhouse, y el gran angular de la serie. Si antes la respuesta se nos presentaba ambigua, ahora todo queda expuesto explícitamente. La Dollhouse no tiene cara y cruz. Este futuro nos hace replantearnos lo que hemos visto, y nos hace pensar que las cosas ya no están en terreno gris. Las cosas están muy negras. Y todo por culpa del complejo de Dios de Topher, y por extensión, del ser humano ("Cities don't burn cause everyone got smarter. They burn because someone lost control of them") . Es decir, ¿hemos llegado ya a la conclusión de los grandes temas que plantea Dollhouse? Puede ser. Por eso es necesario que Whedon plantee nuevos objetivos, que a partir de ahora nos lo cuente todo mejor, y que se olvide de momento de los saltos en el tiempo, que para eso ya tenemos Perdidos.

Artículo escrito por Pedro J. García