
Grr Argh! Tras el grito del monstruo de la Mutant Enemy, más de uno pensamos en rever la serie al completo, para así intentar encajar todas las piezas de este complicado puzle y buscar posibles pistas que nos conduzcan hasta el final de este "Getting Closer". Sin tiempo suficiente para hacerlo, me atrevo a aventurar que el resultado que obtendríamos sería agridulce, bien porque la evolución de algunos personajes o tramas haya podido quedar un tanto forzada, bien porque quede todavía mucho que explicar en las escuetas dos horas de serie restantes.
El ritmo de los acontecimientos continúa a una velocidad de vértigo, lo cual se ha convertido en una necesidad y en una lastra a la vez para la serie. En este caso es Tim Minear quien escribe y dirige el episodio, plagado de autorreferencias y referencias a Buffy y Firefly (imposible comentarlas todas aquí). En "Getting Closer", por primera vez, se encaja un flash-back de "Epitaph One" (el adiós entre Langton y Saunders) en medio del episodio. Asisitimos también a la despedida, esperemos que no definitiva, de Priya/Sierra y Anthony/Victor, así como al retorno de November/Mellie.

El episodio comienza donde lo dejó "The Attic", es decir, con el grupo reunido en la oficina de DeWitt. Echo, Ballard, Anthony, Priya, Langton, Ivy, Topher y la misma DeWitt. Sí, al fin parece que tenemos un grupo de personajes cohesionado luchando por detener el apocalipsis (¿es necesario decir más?). En esta tesitura, solo queda preguntarse si realmente ha sido necesario todo el recorrido para llevarnos hasta este punto.
Ha llegado el momento de que la Dollhouse conozca a Caroline y de que Echo se enfrente a ella. Gracias a los flash-backs, aprendemos que Caroline Farrell no era más que una universitaria idealista que acabó metida en algo mucho más grande de lo que ella hubiese podido imaginar. Su carácter fuerte, utilizando medios característicos de Faith para fines últimamente buenos propios de Buffy, le impide parar una vez que le ha visto las orejas al lobo. Por ello, termina siendo secuestrada por DeWitt y Dominic, enviada a conocer a las dos cabezas pensantes de Rossum (Clyde y...) y convertida en Doll. Por su parte, Echo sigue luchando por encontrar su identidad, aterrada ante la idea de que instalar a Caroline en su cerebro pueda acabar con ella. Cada individuo construye su identidad en base a sus relaciones con los demás, y es ahí donde Echo encuentra sus mayores dificultades. Solo Anthony y Priya (por motivos obvios) y Langton parecen creer que Echo sea realmente una persona.

Ballard no está en su mejor momento, tras prácticamente morir y ser resucitado por Topher, convertido en una Doll de sí mismo. El precio a pagar es la pérdida de su conexión con Echo. Para esta, su relación (de amistad profunda y tintes románticos) con Ballard es la más importante; él se comporta de manera arisca y brusca con ella, lo cual acentúa las inseguridades de nuestra súperDoll. En esta situación de reajuste, Ballard continúa frunciendo el ceño de la única manera que sabe y replanteándose su papel en la casa. Con su regreso, Mellie se convierte en su conciencia haciéndole en voz alta preguntas desde una perspectiva de un año atrás, recordándole cómo empezó todo y en quién se ha convertido.

Hacia la mitad de esta segunda temporada, Ballard y Langton se convirtieron en el mismo personaje. Dos agentes de seguridad, que se planteaban la moralidad del proyecto Dollhouse desde dentro y que presentaban un amor totalmente fuera de lo común hacia Echo, uno más paternalista (o de watcher), otro más romántico. En la delgada línea que separa el bien del mal, los dos se nos han presentado siempre del lado de los buenos. Con la conversión de Ballard en Doll pensaba que habían resuelto este problema, ya teníamos dos personajes diferentes. Pero, ¡ay!, el final de este episodio contiene una sorpresa mayor, al revelarnos a Langton como el Big Bad que este final de serie necesitaba. Cierto que no sabemos nada del pasado de Langton pero... ¿Tiene esto sentido? ¿Es mínimamente coherente? ¿Cuál ha sido su propósito desde el principio al hacerse pasar por simple agente de seguridad, perrito faldero de DeWitt, durante más de dos años? Muchas preguntas que responder de forma convincente en lo poco que queda de serie (snif, snif... permitidme aquí que eche una lagrimita). Si me hubieseis pedido que dijese algo sobre Langton antes de los últimos 30 segundos de este episodio habría respondido que puede que fuese el único personaje últimamente bueno en toda la Dollhouse. Y si bien eso es motivo de sospecha, no sé dónde encajar todo esto. Por último, resaltar que en este episodio miente soberanamente a Echo al decirle que nunca conoció a Caroline.

A pesar de habernos desconcertado durante gran parte de la serie, es ahora cuando vemos que DeWitt siempre ha tenido muy claro lo que quería hacer. Su trabajo en la casa podría compararse al de una madame de prostíbulo que vela por la seguridad de sus niñas. Así mismo, DeWitt solo quiere lo mejor para sus activos, por eso no tiene el menor reparo en ver cómo uno de sus compañeros de trabajo y sus guardaespaldas llenan su alfombra de sangre, llegando incluso a bromear sobre el momento, hasta que ve que Langton también ha recibido un disparo, y es ahí donde se nos revela la gran sorpresa. DeWitt es una mujer de carne y hueso y también tiene emociones. Lo que no sufre al ver tres cadáveres en su oficina lo sufre al ver a un amigo herido. A pesar de ello, la postura de Dama de Hielo que la caracteriza sigue estando presente y toma la decisión mas difícil, romper los contratos con sus activos y sellar la casa, todo por impedir que Rossum siga adquiriendo control sobre las personas. Como un buen caballo de Troya, DeWitt está dispuesta a hundir a Rossum desde dentro.

Topher Brink siempre se ha caracterizado por ser una persona carente de emociones. Él hace su trabajo por amor al arte, es el mejor, lo sabe y poco a poco ha ido creando una personalidad que llega incluso a creerse una especie de Dios.
La llegada de Echo a la Dollhouse motivó un cambio en todos los personajes que ya formaban parte de ella, de una forma u otra, todos han ido cambiando y en el caso de Topher haciéndose más humano. Poco a poco, las Dolls dejaron de ser juguetes en sus manos y ya pudimos ver un atisbo de humanidad cuando ayudó, o más bien intentó ayudar, a Priya a librarse de sus miedos y las correas de Rossum, pero la verdadera humanidad de Topher llega de la mano de Bennett. Había oído hablar de ella, de sus hazañas y de sus logros y aunque no le ponía sexo, ya estaba enamorado de él/ella. Conocerla en persona no hizo más que intensificar esos sentimientos, hasta tal punto de perder la poca cordura que le quedaba, cuando segundos después de darle su primer beso es testigo de lo rápido que pueden cambiar las cosas. Bennett muerta, Topher cubierto de sangre y una escena que aún habiéndola visto ya en otra serie del señor Whedon hace que se me encoja el corazón.

Bennett retorna abducida a la casa de muñecas para ayudar a Topher a restaurar la wedge de Caroline, y aunque el personaje encarnado por Summer Glau me ha convencido más que en sus apariciones previas, se presenta una dualidad muy clara en su personalidad que no consigo que me termine de casar. Por un lado, Bennett se presenta como el típico cerebrito, nula en sus relaciones sociales, que lo único que realmente quiere es que alguien preste algún tipo de interés hacia ella, formar parte de un grupo. Caroline le prestó atención y ella la aceptó incluso después de conocer sus verdaderos motivos, rozando el patetismo. Dentro de la casa, Topher le declara sus sentimientos en lo que probablemente sea la historia de amor más corta vista jamás en televisión (tres minutos como máximo), con un final calcado de "Seeing Red" de Buffy (¡incluso Topher se plantea el "resucitarla" igual que lo hiciera Willow con Tara!). Por otro lado, vemos también a la Bennett de los capítulos anteriores, la mala malísima (incluso mala porque sí), que odia a Caroline y anhela venganza. Lo peor de todo es que el espectador no puede evitar pensar, cuando descubre lo sucedido, que lo que hizo Caroline no fue para tanto (y sigue así presentándose como nuestra heroína). Personalmente, me quedo con la Bennett insegura que con la fría y calculadora.

Si bien Ivy ha sido durante la corta vida de Dollhouse un personaje más que secundario, es en las últimas horas de vida de esta casa de muñecas en las que comienza a tener un poco de valía para el que es su modelo a seguir. Ivy es la ayudante de Dios en la Dollhouse. Topher da órdenes, a veces absurdas y Ivy, aunque protesta, se digna a obedecer. Es lista, lo sabe, pero no lo es tanto como él, y estando allí puede mejorar.
El momento en que DeWitt la hace llamar y ella vuelve al laboratorio, tan fría y seria, nos hace pensar lo peor. Verla después dentro del grupo reducido de nuestros héroes particulares nos hace pensar que igual su papel no era tan secundario como creíamos, quizá solo necesitase un poco más de tiempo para brillar. Pero en el fondo no es así. Ivy no es más que el último aliento del antiguo Topher. "Vive", le dice, "usa tu mente para otra cosa, no hagas como yo. Vive". Y dándole alas, la deja partir, y con ella el último resto de cordura que le quedaba a nuestro pequeño Dios particular.

Sus cicatrices nos dejaron a todos marcados desde el primer episodio de Dollhouse. Todos queríamos saber qué había ocurrido, cómo habían llegado ahí y qué había hecho para merecer eso. Ser la mejor fue lo que llevó a eso y cuando nos presentaron a Whisky, a más de uno se le salió el corazón del pecho. Personalmente, no me lo esperaba y, personalmente, no pudo gustarme mas. Yo fui uno de los que echó de menos a Saunders cuando cogió el coche y se fue de la Dollhouse, pero esperanzado al recordar "Epitaph One" y ver que ella seguía allí, su nombre en los créditos del capítulo me hizo sonreír... hasta el momento en que pistola en mano, dispara a sangre fría a la cabeza de Bennett. "Getting Closer" es un episodio en el que ocurren muchas cosas, dan muchas vueltas y puede que llegues incluso a marearte con tanto giro argumental, pero este fue uno de los que más me ha marcado. Aquella escena de "Epitaph One" en la que nos presentaban un romance entre Saunders y Langton nos hizo ponernos tiernos. El llegar a ver esa escena en el presente de Dollhouse nos rescató ese sentimiento que teníamos guardado, y descubrir todo lo que ese romance ocultaba detrás nos hace gritarle WOW a Joss Whedon y a todos sus amigos.

Si bien el propio título del capítulo nos dice que no queda mucho para el final de la serie, el desarrollo del mismo nos deja ver que aún en 40 minutos una serie puede dar muchos cambios. Poco a poco, nos vamos acercando a ese Epitafio que se nos presentó al final de la primera temporada y lo que es mejor, vamos conociendo el cómo, por qué y por culpa de quién hemos llegado a esto. Y además, dándole la vuelta a la tortilla, nos presentan al verdadero malvado de la serie. Alpha solo fue el aperitivo y el plato principal siempre estuvo ante nosotros.
Cómo desarrollarán esto Whedon y sus chicos no lo sé, pero pondría la mano en el fuego a que no va a dejar indiferente a nadie.
El ritmo de los acontecimientos continúa a una velocidad de vértigo, lo cual se ha convertido en una necesidad y en una lastra a la vez para la serie. En este caso es Tim Minear quien escribe y dirige el episodio, plagado de autorreferencias y referencias a Buffy y Firefly (imposible comentarlas todas aquí). En "Getting Closer", por primera vez, se encaja un flash-back de "Epitaph One" (el adiós entre Langton y Saunders) en medio del episodio. Asisitimos también a la despedida, esperemos que no definitiva, de Priya/Sierra y Anthony/Victor, así como al retorno de November/Mellie.

El episodio comienza donde lo dejó "The Attic", es decir, con el grupo reunido en la oficina de DeWitt. Echo, Ballard, Anthony, Priya, Langton, Ivy, Topher y la misma DeWitt. Sí, al fin parece que tenemos un grupo de personajes cohesionado luchando por detener el apocalipsis (¿es necesario decir más?). En esta tesitura, solo queda preguntarse si realmente ha sido necesario todo el recorrido para llevarnos hasta este punto.
Ha llegado el momento de que la Dollhouse conozca a Caroline y de que Echo se enfrente a ella. Gracias a los flash-backs, aprendemos que Caroline Farrell no era más que una universitaria idealista que acabó metida en algo mucho más grande de lo que ella hubiese podido imaginar. Su carácter fuerte, utilizando medios característicos de Faith para fines últimamente buenos propios de Buffy, le impide parar una vez que le ha visto las orejas al lobo. Por ello, termina siendo secuestrada por DeWitt y Dominic, enviada a conocer a las dos cabezas pensantes de Rossum (Clyde y...) y convertida en Doll. Por su parte, Echo sigue luchando por encontrar su identidad, aterrada ante la idea de que instalar a Caroline en su cerebro pueda acabar con ella. Cada individuo construye su identidad en base a sus relaciones con los demás, y es ahí donde Echo encuentra sus mayores dificultades. Solo Anthony y Priya (por motivos obvios) y Langton parecen creer que Echo sea realmente una persona.

Echo: I keep thinking there is a me, that I'm real, but every time I talk to someone, they act like I'm doing tricks. Paul never believed Echo was a person, even when he cared.
Ballard no está en su mejor momento, tras prácticamente morir y ser resucitado por Topher, convertido en una Doll de sí mismo. El precio a pagar es la pérdida de su conexión con Echo. Para esta, su relación (de amistad profunda y tintes románticos) con Ballard es la más importante; él se comporta de manera arisca y brusca con ella, lo cual acentúa las inseguridades de nuestra súperDoll. En esta situación de reajuste, Ballard continúa frunciendo el ceño de la única manera que sabe y replanteándose su papel en la casa. Con su regreso, Mellie se convierte en su conciencia haciéndole en voz alta preguntas desde una perspectiva de un año atrás, recordándole cómo empezó todo y en quién se ha convertido.

Ballard: I don't know you anymore.
Echo: I know.
Echo: I know.
Hacia la mitad de esta segunda temporada, Ballard y Langton se convirtieron en el mismo personaje. Dos agentes de seguridad, que se planteaban la moralidad del proyecto Dollhouse desde dentro y que presentaban un amor totalmente fuera de lo común hacia Echo, uno más paternalista (o de watcher), otro más romántico. En la delgada línea que separa el bien del mal, los dos se nos han presentado siempre del lado de los buenos. Con la conversión de Ballard en Doll pensaba que habían resuelto este problema, ya teníamos dos personajes diferentes. Pero, ¡ay!, el final de este episodio contiene una sorpresa mayor, al revelarnos a Langton como el Big Bad que este final de serie necesitaba. Cierto que no sabemos nada del pasado de Langton pero... ¿Tiene esto sentido? ¿Es mínimamente coherente? ¿Cuál ha sido su propósito desde el principio al hacerse pasar por simple agente de seguridad, perrito faldero de DeWitt, durante más de dos años? Muchas preguntas que responder de forma convincente en lo poco que queda de serie (snif, snif... permitidme aquí que eche una lagrimita). Si me hubieseis pedido que dijese algo sobre Langton antes de los últimos 30 segundos de este episodio habría respondido que puede que fuese el único personaje últimamente bueno en toda la Dollhouse. Y si bien eso es motivo de sospecha, no sé dónde encajar todo esto. Por último, resaltar que en este episodio miente soberanamente a Echo al decirle que nunca conoció a Caroline.

Langton (a Echo): I never met Caroline Farrell. I know she drives DeWitt about as crazy as you do, so I figure she can't be all bad.
A pesar de habernos desconcertado durante gran parte de la serie, es ahora cuando vemos que DeWitt siempre ha tenido muy claro lo que quería hacer. Su trabajo en la casa podría compararse al de una madame de prostíbulo que vela por la seguridad de sus niñas. Así mismo, DeWitt solo quiere lo mejor para sus activos, por eso no tiene el menor reparo en ver cómo uno de sus compañeros de trabajo y sus guardaespaldas llenan su alfombra de sangre, llegando incluso a bromear sobre el momento, hasta que ve que Langton también ha recibido un disparo, y es ahí donde se nos revela la gran sorpresa. DeWitt es una mujer de carne y hueso y también tiene emociones. Lo que no sufre al ver tres cadáveres en su oficina lo sufre al ver a un amigo herido. A pesar de ello, la postura de Dama de Hielo que la caracteriza sigue estando presente y toma la decisión mas difícil, romper los contratos con sus activos y sellar la casa, todo por impedir que Rossum siga adquiriendo control sobre las personas. Como un buen caballo de Troya, DeWitt está dispuesta a hundir a Rossum desde dentro.

DeWitt: Well, I guess we can agree this carpet's done for.
Topher Brink siempre se ha caracterizado por ser una persona carente de emociones. Él hace su trabajo por amor al arte, es el mejor, lo sabe y poco a poco ha ido creando una personalidad que llega incluso a creerse una especie de Dios.
La llegada de Echo a la Dollhouse motivó un cambio en todos los personajes que ya formaban parte de ella, de una forma u otra, todos han ido cambiando y en el caso de Topher haciéndose más humano. Poco a poco, las Dolls dejaron de ser juguetes en sus manos y ya pudimos ver un atisbo de humanidad cuando ayudó, o más bien intentó ayudar, a Priya a librarse de sus miedos y las correas de Rossum, pero la verdadera humanidad de Topher llega de la mano de Bennett. Había oído hablar de ella, de sus hazañas y de sus logros y aunque no le ponía sexo, ya estaba enamorado de él/ella. Conocerla en persona no hizo más que intensificar esos sentimientos, hasta tal punto de perder la poca cordura que le quedaba, cuando segundos después de darle su primer beso es testigo de lo rápido que pueden cambiar las cosas. Bennett muerta, Topher cubierto de sangre y una escena que aún habiéndola visto ya en otra serie del señor Whedon hace que se me encoja el corazón.

Topher (a Bennett): You know, I always had a crush on you, even when I thought you were a dude.
Bennett retorna abducida a la casa de muñecas para ayudar a Topher a restaurar la wedge de Caroline, y aunque el personaje encarnado por Summer Glau me ha convencido más que en sus apariciones previas, se presenta una dualidad muy clara en su personalidad que no consigo que me termine de casar. Por un lado, Bennett se presenta como el típico cerebrito, nula en sus relaciones sociales, que lo único que realmente quiere es que alguien preste algún tipo de interés hacia ella, formar parte de un grupo. Caroline le prestó atención y ella la aceptó incluso después de conocer sus verdaderos motivos, rozando el patetismo. Dentro de la casa, Topher le declara sus sentimientos en lo que probablemente sea la historia de amor más corta vista jamás en televisión (tres minutos como máximo), con un final calcado de "Seeing Red" de Buffy (¡incluso Topher se plantea el "resucitarla" igual que lo hiciera Willow con Tara!). Por otro lado, vemos también a la Bennett de los capítulos anteriores, la mala malísima (incluso mala porque sí), que odia a Caroline y anhela venganza. Lo peor de todo es que el espectador no puede evitar pensar, cuando descubre lo sucedido, que lo que hizo Caroline no fue para tanto (y sigue así presentándose como nuestra heroína). Personalmente, me quedo con la Bennett insegura que con la fría y calculadora.

Bennett (sobre Topher): Do you really think he likes me?
Si bien Ivy ha sido durante la corta vida de Dollhouse un personaje más que secundario, es en las últimas horas de vida de esta casa de muñecas en las que comienza a tener un poco de valía para el que es su modelo a seguir. Ivy es la ayudante de Dios en la Dollhouse. Topher da órdenes, a veces absurdas y Ivy, aunque protesta, se digna a obedecer. Es lista, lo sabe, pero no lo es tanto como él, y estando allí puede mejorar.
El momento en que DeWitt la hace llamar y ella vuelve al laboratorio, tan fría y seria, nos hace pensar lo peor. Verla después dentro del grupo reducido de nuestros héroes particulares nos hace pensar que igual su papel no era tan secundario como creíamos, quizá solo necesitase un poco más de tiempo para brillar. Pero en el fondo no es así. Ivy no es más que el último aliento del antiguo Topher. "Vive", le dice, "usa tu mente para otra cosa, no hagas como yo. Vive". Y dándole alas, la deja partir, y con ella el último resto de cordura que le quedaba a nuestro pequeño Dios particular.

Ivy (a Topher): I really do wanna help you.
Sus cicatrices nos dejaron a todos marcados desde el primer episodio de Dollhouse. Todos queríamos saber qué había ocurrido, cómo habían llegado ahí y qué había hecho para merecer eso. Ser la mejor fue lo que llevó a eso y cuando nos presentaron a Whisky, a más de uno se le salió el corazón del pecho. Personalmente, no me lo esperaba y, personalmente, no pudo gustarme mas. Yo fui uno de los que echó de menos a Saunders cuando cogió el coche y se fue de la Dollhouse, pero esperanzado al recordar "Epitaph One" y ver que ella seguía allí, su nombre en los créditos del capítulo me hizo sonreír... hasta el momento en que pistola en mano, dispara a sangre fría a la cabeza de Bennett. "Getting Closer" es un episodio en el que ocurren muchas cosas, dan muchas vueltas y puede que llegues incluso a marearte con tanto giro argumental, pero este fue uno de los que más me ha marcado. Aquella escena de "Epitaph One" en la que nos presentaban un romance entre Saunders y Langton nos hizo ponernos tiernos. El llegar a ver esa escena en el presente de Dollhouse nos rescató ese sentimiento que teníamos guardado, y descubrir todo lo que ese romance ocultaba detrás nos hace gritarle WOW a Joss Whedon y a todos sus amigos.

Saunders (a Bennett): I honestly didn't think [Topher] was capable of admitting the existence of another human being, let alone loving one. I think you're the remarkable one.
Si bien el propio título del capítulo nos dice que no queda mucho para el final de la serie, el desarrollo del mismo nos deja ver que aún en 40 minutos una serie puede dar muchos cambios. Poco a poco, nos vamos acercando a ese Epitafio que se nos presentó al final de la primera temporada y lo que es mejor, vamos conociendo el cómo, por qué y por culpa de quién hemos llegado a esto. Y además, dándole la vuelta a la tortilla, nos presentan al verdadero malvado de la serie. Alpha solo fue el aperitivo y el plato principal siempre estuvo ante nosotros.
Cómo desarrollarán esto Whedon y sus chicos no lo sé, pero pondría la mano en el fuego a que no va a dejar indiferente a nadie.
Artículo escrito por Ricardo Carabaña y Pablo Díaz
12 comentarios:
Os como con papas. Ay, creo que lo habéis dicho todo, todo, y eso es muchísimo! Aún no me he repuesto del desengaño de Langton, y no sé si tendrá sentido o no, pero lo que sé es que me encanta haber sido engañada tan vilmente!
A colación de lo que dices, Alicia:
I'm going to try and trust him here. I'm going to close my eyes and fall backwards and hope he catches me. But the thing is, he doesn't always catch you. Sometimes the back of your skull hits the floor, and you say "Ow," and Joss leans down and says "hurts, doesn't it?" and you say "Yep," and he says "But it was a good ... story, wasn't it?" and you say "Yes it was, Mr. Evil Joss sir."
Lo ha puesto la chica de Aftermath en su muro. No sé si lo ha escrito ella o sale de algún sitio. Pero eso :)
Y a Rick y Pol no tengo mucho más que decirles. Ya se lo he dicho todo en privado ;) Gracias otra vez. Me ha encantado leeros una y otra vez. Y me encantará volver a leeros con el tiempo, y recordar lo bonito que es todo esto. Ains.
Qué largazo el artículo, qué de material de lectura que me va a evitar seguir estudiando durante un rato más xD
Hay una idea que me gusta mucho, que me ha venido en cuanto a un párrafo, creo que de Richi, en el que dice que por fin tenemos un grupo cohesionado, y que ha costado, quizá, demasiado, más de lo necesario.
Si en todas las demás series de Whedon hay un grupo cohesionado luchando contra el mal, y en Dollhouse ha costado tanto llegar a ese esquema propio del autor, quizá esté relacionado con esa idea de los activos como personas sin personalidad, perfectamente vacías que no se relacionan del todo con nadie, ni siquiera consigo mismas... Quizá es eso, que hoy en día la unión es mucho más difícil, y eso se refleja en la serie.
O quizá yo debería estar estudiando. En cuanto a lo demás, la escena de Ivy es patética, DeWitt mola cada vez más, y mañana hay "último" capítulo, señores. Hagan apuestas. Por cierto... creo que la próxima review será algo especial.
me gustan esas dos ideas q nunca había pensado:
- la q dice pol en el artículo sobre ivy representando la parte humana de topher.
- la de javi de los activos como metáfora del hombre moderno, q no se relaciona con nadie.
y lo tengo q decir q sino reviento: ¿soy al único al q le sobraron las quotes de adelle en este episodio? en serio el "i loathe arizona" no os pareció de pollazo en toda la boca?
No! Nunca!! Y la frase de la ventana (no me acuerdo como era, algo así como "y acabábamos de ponerlas nuevas") me provocó orgasmos múltiples.
Lo que dices sobre la identidad, que se forma en base a nuestras relaciones, me gusta mucho. Creo que yo he hablado varias veces del tema, pero enfocándolo a las experiencias en general, y nunca había reparado en ese aspecto, en cómo vamos formándonos en gran medida a base de relacionarnos con los demás, y de asimilar lo que vemos en la gente con la que nos relacionamos.
Me encanta también la parte de Ivy. Lo que dice Pol es muy interesante y muy cierto. "Ivy no es más que el último aliento del antiguo Topher". Esto me ha parecido precioso, Pol. Enhorabuena.
A los dos.
ha sido un parto largo, colectivo, como de trillizos... pero ha valido la pena.
gracias a ti pedro por tu inestimable trabajo como editor y coordinador. y por los ánimos.
y ahora te voy a hacer feliz diciéndote q en cuanto me prepare la cena me voy a ver ponyo :D
Mr Evil Joss, claramente :)
Y, como ya habéis explicado unos y otros, viene muy al caso: Because I knew you I have been changed for good.
Tengo muchas cosas que decir y se me olvidarán la mitad:
La escena de la muerte, al verla, sabía que me recordaba a algo, que ya la había visto antes.. pero no encajaba donde. grande!
El personaje de la científica es dual como algunas emisiones de tve, pero precisamente es la gran esencia de ella.
Ante una vida siendo la friki, el trastorno de verse utilizada y quizás conducida inevitablemente ante un futuro escaso sólo por su apatía social, descubrir que tus amigos no son todo lo que crees.., (corrección: tu amiga), etc..
El personaje podría haber dado mucho con el suficiente tiempo y quizás su muerte es un golpe de efecto demasiado gratuito pero que engrandece si pensamos en el porque de la locura de topher.
Ivy! Yo creo que está muerta, no? es decir... se va corriendo y acto seguido se escuchan disparos. quedaría muy poético que no salga más y nos dejen la duda de su muerte o no, incluso que salga echo caminando por allí y veamos un plano fugaz de su cadáver, cual easter egg que sólo los frikis como nosotros encontraremos.
El motivo de la venganza de Whisky es un gran y enorme circulo vicioso whedoniano: era la pureza, pero una belleza demasiado perfecta.. era una personalidad impresa dentro de alguien que entro en la dollhouse por un motivo y que se convirtio en la nº 1 gracias a topher, que dejó de ser la nº 1 con ayuda de topher y que descubrió todo lo que no debió descubrir gracias a él.
Una muñeca sin rumbo, confundida de elementos, que pudo encontrar el amor... pero que de esos minutos felices que apenas compensan toda una vida de sufrimiento. asi que espero, acepto lo que se le daba..no sin lanzar golpes bajos a su enemigo topher... hasta que encontro una forma de venganza y la uso sin pensarlo.
Sabiendo que su boyfriend es quien es, nos planteamos si realmente ella ha sido impresa de nuevo con este fin, si su odio era compartido por él o si ni siquiera sabe que el maestro de ceremonias de toda su odiosa existencia ha sido siempre el hombre detrás de la cortina, el amor de su vida.
Mención aparte merecen los dos agentes de echo durante la serie. Me ha parecido acertado que digais que se han convertido en una sóla persona. Yo no los separo.
Tengo una enorme duda con el que llamais BIG BAD, que a mi no me lo parece en absoluto. demasiada bondad nos han vendido para que ahora, de pronto, asumamos que es el más malo de todos. su carisma es 0 si lo comparamos con cruella dewitt.
Este hombre no aparecia en el piloto o asi como un agente federal que decide entrar en la dollhouse? debo haberme saltado algo porque no entiendo que se nos vendan imagenes gratuitas de este señor porque si. esto no estaba planeado y ha sido un poco churro o que me lo expliquen.
Por otra parte, hemos visto en la serie como los altos cargos de la Rossum podían usar cuerpos impresos para hablar con los demás y así evitar que se les vea. O lo hemos visto, o me lo he imaginado.. da igual, pero venderse de esa manera, usando tu propio rostro, con una supuesta niñata de colegio es un poco muy mal recurso de malo; yo le quitaría la subscripción anual a la liga de los malos malosos, ahora que entra el doc horrible.
Sobre el adios neutro de sierra/victor... poco que decir. Los vimos en el epitafio 1 , verdad? pos eso.
Ay se me olvida la mitad de las cosas!
Por cierto, que con la salida nueva de otro del ÁTICO se ha convertido eso en un desdibujado infierno; ahora le da a la gente por salir de alli como pedro por su casa o algo.
Lo de Boyd es muy golpe de efecto que puede parecer gratuito (y lo es un poco), pero no es incoherente. Es lógico si piensas que si tenía que haber un malo infiltrado entre los "buenos", ese era él. No sabíamos nada de él. De los demás personajes conocíamos su pasado, sus motivaciones, y de él sabíamos muy poco o nada. Era el único que podía dar el campanazo sin que nos sintiéramos engañados e insultados (bueno, creo que Alicia no estará de acuerdo conmigo). Al principio de la temporada, DeWitt sospecha que hay un "doble agente" dentro de la casa, y sospecha de Ballard, que le dice que debería sospechar de Boyd, porque Ballard sabe por qué él(Ballard) está en la casa, pero que nadie sabe por qué está Boyd. Sí, Boyd como Big Bad puede parecer algo gratuito, pero creo que si lo pensamos, a base de detalles sutiles nos han estado preparando para ello. Solo que con tan poco tiempo para desarrollarlo todo, y con esa manía de las series de dar una sorpresa OMFG, la cosa pierde fuerza, e incluso credibilidad.
pero boyd no era un osito de peluche gigante que echo cogió en una máquina de esas con pinzita que le das a un botón y se lo llevó a casa? o es q cogió un gremlin?
no puedo decir nada más... lo habéis dicho todo, creo...
Ricardo y Pol sois tremendos...
Boyd... estoy impaciente por ver el último y desvelar qué narices pasa... pero mola que sea el malo maloso...
ay...
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